La relación de Hugo Moyano con los intendentes, sobre todo los del Conurbano, se sabe, no es la mejor. Si algo demoró la asunción del “camionero” al frente de la estructura provincial del partido fue, justamente, la desconfianza de los intendentes. Moyano los tiene prácticamente en un puño con la recolección de residuos, a través de una empresa que adjudican a él. Ese ítem no es menor: es uno de los que más recursos se lleva anualmente de las arcas municipales.
Pero además, Moyano y los suyos tienen algunas demandas del sindicalismo, al que consideran se ha postergado dentro de la estructura del Justicialismo. Es por eso que ahora, desde una posición de poder, buscaría algunas reivindicaciones.
Una de las que suena más fuerte es la reedición del famoso “33% sindical” dentro de las listas del PJ. Moyano y los suyos insistirán en ocupar lugares, tal vez no de privilegio, dentro de los candidatos para elecciones ejecutivas y legislativas. Un senador, tal vez el segundo; varios diputados, algún intendente, ¿la vicegobernación?
Moyano ya hace jugar a su candidato en Lanús, una tierra que encuentra debilitado e inquieto a Darío Díaz Pérez. El jefe comunal quedó con el Concejo “al límite” tras la elección legislativa. Díaz Pérez fue uno de los que puso el grito en el cielo cuando se habló de reeditar las listas colectoras, tema que aún sigue vigente. En ese contexto, aparece la figura del líder del Sindicato de Trabajadores Municipales de Lanús (STML), Miguel Pedelhez.
Se espera que el caso de Pedelhez sea sólo el primero de varios casos que pueden proliferar dentro del Justicialismo de la Provincia, e incluso que Moyano pueda presionar para obtener la vicegobernación o algún Ministerio provincial. Para decepción de muchos caciques.
Fuente: agenciacna.com