El soneto que escribió Francisco Luis Bernárdez que dice “no se goza bien de lo gozado, sino después de haberlo padecido”, le cae como anillo al dedo al presente de Los Pampas en la Vodacom Cup. Para constatarlo solamente hay que tener un poco de memoria. En su primera participación en la Vodacom Cup, el plantel argentino fue bastante crudo. “No sabíamos con lo que nos íbamos a encontrar, del torneo conocíamos también poco al igual que de los rivales. Todo era demasiado nuevo y el staff muy inexperto. El equipo en sí también era bastante nuevo, más allá de que el plantel estaba armado y el entrenador (Daniel Hourcade) fue designado un mes antes. No hubo trabajo y la experiencia era nula. Un año después la cosa fue distinta”, dijo Franco Rossi, mánager de Los Pampas al comenzar a contar la historia.
Lo cierto es que con un año de trabajo, con torneos disputados como la Nations Cup y la American Cup, con giras como las realizadas a Rumania y Rusia, la cosa es distinta. El 80% de los integrantes del plantel tiene rodaje y por eso el equipo, en la parte técnica, tiene bien en claro a que juega (el famoso sistema de juego). Los jugadores conocen mucho más al entrenador y viceversa y tienen un año más de trabajo físico, que yendo al juego, es clave en el uno contra uno. Ser sólido en el uno contra uno, en el rugby de hoy, es clave. Y este equipo de Los Pampas lo tiene.
“El aprendizaje fue integral, de los jugadores y del staff, y hoy nos vemos con mucha más confianza y más seguridad. Para este torneo fuimos previendo una serie de cosas que afectan al juego y los jugadores se fueron preparando con tiempo”, continúo el mánager.
—Además el equipo tuvo un plan de trabajo definido
—Todo el año. En julio-agosto, cuando nombraron al Tano Loffreda como Director Nacional de Rugby de Alto Rendimiento, se armó un cronograma de trabajo hasta la Vodacom Cup. El hecho de que hoy seamos competitivos es porque hay todo un trabajo de casi un año atrás. No sé cómo terminaremos, pero hoy por hoy somos protagonistas del torneo. Los chicos están jugando bien y se sienten con confianza y seguridad.
—La labor del Pladar fue fundamental.
—Fue clave. Esto no es algo instantáneo, es una muestra del trabajo acumulado. Chicos como Leonardo Senatore o Agustín Creevy, que están desde el comienzo del Pladar, tuvieron una evolución física y técnica notable. Y de los que vienen por el sistema como Cubelli, De la Vega o el mismo Juan Imhoff, hoy también son protagonistas. El sistema hace que cualquier jugador se vaya metiendo de a poco. Después los resultados están a la vista. Nosotros sabemos que este es un equipo que tiene como objetivo proveer Pumas o potenciales Pumas. La idea es ponerlo en una crisis positiva al entrenador nacional y creo que lo estamos logrando. Pero para eso tenés que darle rodaje a los jugadores.
Fuente: La Capital