Según un estudio de IDESA, 4 de cada 10 pesos que ganen los argentinos el año próximo deberán destinarlos a cancelar tributos nacionales, provinciales y municipales. La presión fiscal en 2011 llegará al 35% del PBI.
El 40% de los ingresos el año próximo se destinará a pagar impuestos nacionales, provinciales y municipales, según un estudio realizado por IDESA. Esto significa que 4 de cada 10 pesos ganados deberán ser destinados por las familias a cancelar impuestos.
De acuerdo con este informe, entre 1993 y 2003, los impuestos recaudados por la Nación y las provincias se mantuvieron en el orden del 21,1% del PBI; cifra que se elevó al 32,1% a partir de 2003 y que se prevé que llegará al 35% en 2011.
Si a estas estimaciones se le agregan los impuestos municipales y los recursos que obtiene el Estado a través de la inflación, por la pérdida de valor que sufre la moneda como consecuencia del aumento de los precios, se llega a que en 2011 la presión impositiva se ubicará en el orden del 40%.
IDESA también remarcó que «una de las definiciones más importantes que contiene el proyecto de presupuesto del año 2011 es que seguirá creciendo la proporción de ingresos que los ciudadanos deben destinar a impuestos».
«Como el crecimiento de los recursos fiscales no se refleja en mayor cantidad y calidad de los servicios que suministra el Estado, se acentúa el rechazo a pagarlos, especialmente los más
progresivos como el impuesto a las ganancias», advirtió.
Y completó que, por lo tanto, «el sacrificio se concentra en las familias más pobres al apelar a tributos altamente regresivos como el impuesto inflacionario y las cargas sociales».
El nivel de presión tributaria fue considerado por el estudio como «relativamente alto dentro del contexto internacional y superior al de países que comparten ciertas características con la
Argentina».
Por ejemplo, según datos de la OECD, en Australia la presión impositiva medida en términos de PBI es de aproximadamente 30,8%; en Canadá de 32,2% y en Nueva Zelanda de 34,5%. Son países donde, al igual que la Argentina, las actividades asociadas a la explotación de recursos naturales y la agroindustria tienen un peso importante dentro de la economía y
donde prevalece una alta estima por la equidad.
«El presupuesto del año 2011 es una oportunidad para revertir este proceso que cercena las posibilidades de desarrollo social del país», sostuvo la consultora. Y argumentó que esto se lograría «por un lado, a través de reasignar recursos utilizados actualmente para subsidiar empresas publicas y privadas, burocracia y prácticas clientelísticas, hacia los servicios indelegables que debe brindar un Estado moderno».
«Esta es la vía para que la muy alta presión tributaria gane legitimidad. Por otro, iniciando una profunda reforma tributaria que apunte a eliminar los impuestos más regresivos y distorsivos,
como la inflación y las cargas sociales», concluyó.
Fuente: NA