Dictaron la prisión preventiva para los tres acusados por el crimen de Jano

La jueza María Fontbona de Pombo dictó ayer el procesamiento con prisión preventiva de los tres jóvenes detenidos por el crimen de Matías “Jano” Fernández. La magistrada consideró que Leonel Bufaño fue el autor material del crimen, y que Hernán Mendieta y Néstor «Papelito» Horisberger fueron coautores, y los acusó del delito de «homicidio agravado por la participación de dos o más personas».

La Justicia porteña dictó el procesamiento con prisión preventiva de los tres jóvenes detenidos por el crimen de Matías «Jano» Fernández», asesinado a golpes con un bate de béisbol el 6 de marzo, a la salida de una bailanta de Once.

La jueza en lo criminal de Instrucción María Fontbona de Pombo consideró que Leonel Bufaño (23) fue el autor material del crimen, y que Hernán Mendieta (25) y Néstor «Papelito» Horisberger (22) fueron coautores, y los acusó del delito de «homicidio agravado por la participación de dos o más personas».

La magistrada agravó el delito que les imputó -la carátula inicial era «homicidio simple»-, el cual prevé penas de hasta prisión perpetua en un futuro juicio oral.

«Estamos muy conformes» con la calificación aplicada por la jueza Fontbona de Pombo, aseguró la abogada María Marta Lucano, quien representa a la familia de Jano. En tanto, el abogado de Horisberger, Matías Amaya, explicó que a más tardar el lunes presentará la apelación al procesamiento.

El letrado contó que el lunes pasado se realizó una ampliación de la declaración indagatoria de Horisberger, en la cual ratificó todo lo que ya había declarado en su primer testimonio. Es que el joven dijo que no tuvo nada que ver con el homicidio de Jano y que solo observó desde la vereda de enfrente cómo sus dos compañeros de trabajo golpeaban al muchacho.

«Se ve en los videos de las cámaras de seguridad que mi defendido se queda en la vereda de enfrente mirando, pero que no intervino en ningún momento», remarcó el letrado.

El lunes también amplió su indagatoria Mendieta, mientras que Bufaño volvió a negarse a declarar, tal como lo había hecho en las horas posteriores a su detención.

El crimen de Fernández (20) ocurrió cerca de las 6 de la madrugada del domingo 6 de marzo en la esquina de Sánchez de Loria y Don Bosco, de Balvanera, a una cuadra del boliche «Fantástico», donde la víctima había ido a festejar su cumpleaños con amigos.

Según investigadores, el muchacho se retiró de la disco y se alejó unos metros de sus amigos, quienes se quedaron charlando en la puerta del local con otra gente.

En la esquina de Rivadavia y Loria, Fernández discutió con los ocupantes de un auto que lo siguieron hasta el cruce de Loria y Don Bosco, donde lo atacaron a golpes con un bate de béisbol en la cabeza, lo que le provocó la muerte.

Tras el ataque, los agresores huyeron en el mismo auto en el que se movilizaban, mientras que Fernández, quien vivía con sus padres en La Boca, trabajaba y estudiaba Ingeniería Naval, murió en el lugar.

Fuente: Inforegión