No logró consenso para cambiar el giro a comisiones, entre otras cosas, porque cuando intentaron hacerlo Patricia Bullrich y Silvana Giudice sufrieron el desaire de sus propios bloques en el recinto. Esta semana, llamativamente el tema no fue incluido en la sesión, permitiendo que avance sin problemas el cronograma de audiencias públicas fijado por el kirchnerismo.
Fueron dos señales que no pasaron desapercibidas y desalentaron a la oposición a un nuevo intento para arrebatarle al kirchnerismo el manejo del proyecto del Gobierno para declarar de interés público la producción de pasta celulosa. Al desistir, dejaron correr el cronograma de audiencias públicas definido por los K, con el que buscarán que el tema sea discutido el resto del año.
Los mensajes sucedieron en la sesión del 8 de septiembre cuando las diputadas Patricia Bullrich, de la Coalición Cívica; y Silvana Giudice, de la UCR, fracasaron en su intento por quitarle al Gobierno el manejo del proyecto, modificando el giro a comisiones.
Ni bien se inició la sesión, Bullrich citó la Constitución para pedir que la cabecera sea la de Asuntos Constitucionales, presidida por la peronista disidente Graciela Camaño. Y cuestionó que ese lauro haya recaído en la de Comercio, por haberse definido durante una sesión que nunca comenzó por falta de quórum.
Tras informar que no había antecedentes de un reclamo por el estilo, Fellner habilitó el debate, para el que ya se habían anotado 50 oradores. Pero Fernando “Pino” Solanas lo interrumpió para solicitar una moción de orden que lleve la discusión reglamentaria de papel prensa a último orden, después de tratarse los dos proyectos sobre salideras bancarias e infanticidio.
Lo extraño fue que Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, se adhirió a la moción, desautorizando el pedido de su compañera de bloque. “Todos vamos a tratar esa moción”, sorprendió. Muchos testigos lo entendieron como una muestra de autoridad, ante el bloque y ante Clarín.
Pasada la medianoche, la radical Silvana Giudice vivió una situación parecida. Fue cuando tomó el micrófono para recordar que ya era el turno de tratar el destino del tema Papel Prensa y pidió considerar la moción de Bullrich, pero se olvidó de contar los votos. Y en el recinto sólo había 121 diputados, ocho menos que lo necesario para el quórum. Fellner se vio obligado a desautorizar la votación.
Además de la centroizquierda, que había avisado su imparcialidad, no estuvieron en sus bancas varios radicales y Adrián Pérez, jefe del bloque de la Coalición Cívica. Y las suspicacias no tardaron en llegar.
“Giudice va a tener que entender que para manejar esos temas como prioritarios va a tener que contar los votos”, confió a LPO un diputado radical, postura que comparten otros miembros de la bancada.
Las secuelas de esa desinteligencia quedaron claras esta semana cuando la oposición llamativamente no reclamó retomar la votación, habilitando con esa actitud la ronda de audiencias públicas pautadas ya por la Comisión de Comercio, a cargo de la oficialista Juliana Di Tulio.
Fuente: Lapoliticaonline