El hombre que más influye en el pensamiento político de la pareja presidencial, sorprendió al aparecer en una peña organizada por Amado Boudou, Diego Bossio y el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. Allí electrizó el ambiente con un discurso dramático: “el 2011 se sabrá quien tiene el poder: la política o las corporaciones”, dramatizó.
Carlos “el chino” Zanini es una de las figuras más interesantes del kirchnerismo. Ajeno a las polémicas públicas, con un perfil subterráneo, combina una influencia crucial sobre el pensamiento político de los Kirchner, con un notable desinterés por ocupar espacios de poder y la proyección personal. Para muchos la verdadera “mesa chica” del gobierno es Cristina, Néstor y Zanini.
Tampoco es un desinteresado total, vive en un espléndido piso sobre Libertador y se le conoce como única debilidad el gusto por los tintos caros en serio, esos que demandan varios billetes de cien por botella. Si bien se lo vincula con la ascendente contratista Electroingeniería, en sus largos años junto a los Kirchner no fue rozado seriamente por ninguna causa de corrupción.
Eterno rival de Julio de Vido por conquistar la atención de sus jefes, vendría a ser el “cerebro gris” frente al operativo ministro de Planificación, orientado a tareas menos intelectuales en el organigrama de los Kirchner, que se divierten alentando la competencia entre sus colaboradores más directos.
Los mismos que dicen que todo el misterio de Zanini se reduce a que “como habla poco parece misterioso, brillante, y en realidad es medio vago y le escapa al laburo”.
El escenario de la confrontación
De apariciones públicas muy esporádicas, Zanini desembarcó el jueves pasado por la noche en la histórica confitería Puerto Rico de la calle Alsina, a metros de la Iglesia San Ignacio, muy cerca de la Casa Rosada.
Allí lo esperaban el nuevo trío de “jóvenes brillantes” que armó Néstor Kirchner para patrullar la provincia de Buenos Aires y –ocasionalmente- la Capital: el ministro de Economía, Amado Boudou, el titular de la ANSES, Diego Bossio y el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, el más entusiasmado con la movida: «con Amado y Diego vamos a liderar un nuevo espacio para exlicarle a la gente el modelo nacional», sostenía a quien se le acercaba.
Era la presentación formal de la peña “La Epoka”, el sello que eligió este trío de funcionarios, presentado como un nuevo espacio de “debate y reflexión”, como si eso fuera posible en el kirchnerismo, con la pretensión de reunirse cada dos semanas.
Dentro del selecto auditorio se pudo ver a Juan Manuel Abal Medina, a la sazón secretario privado de Kirchner; a Juan “Juanchi” Zabaleta, principale operador político de Boudou; al viceministro de Economía, Roberto Feletti; la auditora porteña Sandra Bergenfeld –que sostiene la musión capitalina del ministro de Economía-; y a los enemigos íntimos y líderes de las dos principales facciones de la juventud kirchnerista: José Ottavis de la JP y Andrés “el cuervo” Larroque de La Cámpora.
Como sea, es interesante escuchar a Zanini por su cercanía a los Kirchner. Y lo que dijo despeja toda duda y eventuales ilusiones. Lejos de amainar la confrontación, la pareja presidencial apunta a agudizarla.
«En 2011 se sabrá quién tiene el poder, si las corporaciones o la política. Lo interesante de las elecciones es que no será una elección entre partidos. Acá se enfrenta la política contra las corporaciones, a ver quién tiene el poder», dijo el secretario Legal y Técnico, confirmando así que la pelea con Clarín y acaso también contra Techint, será hasta el final.
«Aca es una cuestion de comparar los sueños. Los sueños de la oposicion son destruir al Gobierno. Los nuestros son lograr que todos los argentinos vivan dignamente», agregó Zanini.
«Es un momento historico para empezar a militar. Los jovenes sintonizan con la rebeldia del Gobierno. Y 6,7,8 tiene que ver mucho con eso. Es muy interesante lo que esta sucediendo en torno al programa», apuntó.
«La corporacion mediatica sistematicamente oculta todas las buenas noticias que se viven en el pais. Y lo mas grave es que descontexualiza las cosas para hacer creer que son situaciones aisladas. La asignación universal por hijo, por ejemplo, es producto de un modelo, no se dio porque sí como venden los grandes medios», cerró su discurso.
A esta altura ya parece indiscutible que la presentación del informe Papel Prensa fue un sonoro papelón, pero las palabras de Zanini confirman que el retroceso sufrido en esa pelea no movió un milímetro el escenario que proyectan los Kirchner y que básicamente tiene como hipótesis central la pelea contra los medios no kirchneristas.
Resulta notable además, comprobar el ninguneo esencial que la pareja gobernante le dedica a la oposición. En el mejor de los casos son apenas, un apéndice de eso que han decidido estigmatizar como “las corporaciones”.
Fuente: Lapoliticaonline