El director de Datafolha, Mauro Paulino, afirmó hoy que las denuncias de corrupción que esgrime la oposición contra el gobierno de Inácio Lula da Silva «no afectan» la imagen de la candidata del PT, Dilma Rousseff, quien mantiene «un escenario muy consistente» de triunfo en primera vuelta. «No hay interferencia en la imagen de Rousseff, ningún reflejo o consecuencia en la intención de voto» de las denuncias por la quiebra del secreto fiscal de allegados al candidato del PSDB, José Serra, y por el supuesto tráfico de influencias de la hoy ex ministra de la Casa Civil Erenice Guerra, y su hijo Israel. En diálogo telefónico con Télam desde San Pablo, el director de Datafolha -una de las dos consultoras de opinión más grandes de Brasil- dijo que «por el contrario, hay un escenario de estabilidad muy consistente de triunfo en primera vuelta» para la candiata, «independiente de los últimos hechos ocurridos». Según la encuesta de Datafolha difundida en las últimas horas, la ex ministra tiene hoy un 51 por ciento de las intenciones de voto, frente al 27 por ciento de su principal rival del PSDB, quien en la recta final de la campaña planteó fuertes denuncias contra el PT y el gobierno de Lula. Si se descuentan los votos anulados y abstenciones, la intención de voto para Rousseff representa un 57 por ciento de los sufragios válidos. «Los votos de Dilma son, en realidad, los votos de Lula», aseveró el director de Datafolha al explicar que la consistencia del escenario que se le plantea a Rousseff responde a que «hace un año más de la mitad de la población dijo que le gustaría votar a un candidato apoyado por el presidente, sin saber quien era todavía». Para Paulino «ese reflejo de intención de voto quedó en evidencia cuando se supo que Dilma era la candidata y logró beneficiarse por la transferencia de ese apoyo de gran parte del 78 por ciento del electorado que simpatiza con Lula». Tal como confirman todas las encuestas de las últimas semanas, «la candidata está creciendo porque tiene el apoyo explícito de Lula, es legitimada por un presidente que tiene una aprobación única para un país democrático». Esa fortaleza de la imagen presidencial, permitió hasta el momento a la candidata sobrellevar las denuncias de corrupción contra el partido y contra quien le sucedió en la jefatura de la Casa Civil, la hoy ex ministra Erenice Guerra. Para Paulino, hay «un conocimiento relativo de esos episodios en más de la mitad de los electores» según refleja la encuesta reciente de Datafolha. «El 57 por ciento de los encuestados tomó conocimiento de las denuncias, pero apenas un 12 por ciento de ellos se considera bien informado» al respecto, y son «aquellos de renta mensual más alta y más escolarizados, pero que representan un segmento de menor peso electoral». Si bien la encuesta no contempló preguntas sobre el caso Erenice Guerra, Paulino aseguró que el tema ya era de conocimiento público y la pesquisa ya mostraría la influencia de esas nuevas denuncias.
Fuente: télam