Quiero que Carlos Baute se la juegue por mí”


La vedette dice que con el cantante venezolano hubo “un flechazo importante”.
¡Y de los dos! Pero como a Floppy no la convence el amor a la distancia, espera un gesto del muchacho. Eso sí, otro joven también la pretende. Y encima, ella anda con ganas de formar una familia.
¡Apurate, Baute! O vas a quedar como un Carlitos…

En marzo, Floppy pasó por el quirófano por un problema en la prótesis de una de sus lolas. Fue la izquierda, la misma que se escapó sin control en medio de una rutina del Bailando. “¡Me quiere robar protagonismo!”, bromea la rubia.

Las especulaciones están a la orden del día. Y no tienen que ver con el despido del buenazo de Tito a manos del malvado Ricardo Fort, la leve alza del dólar (sí, sí, aunque cueste creerlo… ¡pasan cosas más allá del Mundial!), o las intrigas de Malparida. Lo que desvela a muchos (candidatos, sobre todo) es el corazón de Florencia Tesouro (25). Porque desde que rompió definitivamente con Agustín Belforte hace unos meses, la rubia no anunció un nuevo romance. “Soy muy noviera: desde los 16 años que estoy en pareja. Por eso, ahora estoy disfrutando la soltería”, confiesa Floppy. Y entonces, la intriga: ¿hasta cuándo seguirá solita?

–Se rumorea que estás de novia con Pablo, un modelo con quien ya saliste.
–No, ¡noooooo! Con Pablo tenemos una excelente relación, y desde que cortamos nuestro noviazgo anterior, siempre mantuvimos el contacto. Pero no, la verdad que estoy sola.

–Y con el cantante venezolano Carlos Baute, ¿pasó algo?
–(Ríe) Te cuento cómo fueron las cosas. Salí del estudio después de bailar en ShowMatch, y él estaba en el pasillo, esperando salir a cantar con Lola Ponce. Mariano Iúdica me estaba haciendo una nota y nos presentó, siempre en cámara. Baute me halagó el perfume, me preguntó cuál era, y me hizo saber en el momento que quedó impactado con mi belleza.

–¿Vos también quedaste impactada con él?
–Hubo un flechazo importante… Y más allá de lo físico, cuando me empezó a hablar de esa forma tan dulce y tan romántica, me mató, porque a mí me encanta cuando un hombre le habla así a una mujer, y le halaga esto o aquello. Y después empezó el histeriqueo, y esta cosa de que sí, que no, típico de cuando sos más chico.

–Pero, ¿quedó ahí? ¿No pasó nada más?
–No…

–¿Y si él te invitaba a salir, hubieras aceptado?
–¡Obvio! A cenar, sí. Lo que hubiera pasado después, ya es otra cosa…

–Ahora, a la distancia, ¿mantienen el contacto?
–Mirá, desde que se fue, empezamos a hablar por teléfono con continuidad. Pero te cuento un secreto: soy muy enamoradiza, y necesito del acompañamiento de mi pareja, cuando salgo con alguien. Pero me puse a pensar en el poco tiempo que podríamos pasar juntos, más allá de que todavía no haya pasado nada, y cómo sería si continuamos con esto, y él está allá y yo acá, y sus giras, y el Bailando, todas esas trabas que te impiden estar junto a tu pareja. A mí, el amor a la distancia me tira para atrás. Así que ya no hablamos tanto. Además, apareció otra persona en el medio…

–¿Qué nos podés contar de él?
–¡Nada! Soy de las que hablan sólo cuando hay algo concreto. Lo único que puedo decirte es que no pertenece al medio, y que ya lo conocía, pero nunca habíamos hablado. Baute está un poco lejos, y este chico vive en Buenos Aires, mucho más cerca…

–¡Pobre Baute! Se va a querer morir cuando lea este reportaje por internet…
–Y bueno, va a tener que elegir si estar muy lejos o hacer otra cosa… Quiero que Baute se juegue por mí. En realidad, quiero conocer al hombre de mi vida. Y si bien a él todavía no lo conozco, no sé cómo es, me gustaría que intentara algo… Creo que me llegó el momento de conocer al hombre de mi vida: quiero formar una familia, ya estoy lista para eso. Antes, debo conocer a esa persona ideal.

–¿Qué serías capaz de hacer por amor?
–Y… sería capaz de viajar miles de kilómetros para ver a la persona que amo, aunque sea por un ratito.

–¿Y si vive en Venezuela?
–Sí, también, ¿por qué no? (risas).

–Te cambio de tema. Parece que la lola izquierda te viene jugando una mala pasada.
–¡Ay, es terrible! ¡Me parece que esa lola quiere protagonismo! (Risas). Tuve que operarme en marzo, después se me escapó en el Bailando, y ahora me duele mucho. Es que el otro día practicábamos una pirueta con mi soñador, y al hacer una medialuna, me dio una patada justo en esa lola. Tengo unos dolores…

–¿Por qué no estás más en Carnaval de Estrellas, la revista de Daniel Comba?
–Mi contrato terminó el 1º de junio, con la posibilidad de renovar hasta octubre. Tuvimos una reunión con Comba y ambos consideramos que, como estaba muy ocupada con el Bailando, estaba bueno liberarme un poco de la revista. Me fui contenta. Creo que todo tiene un principio y un final. Si tanto Daniel como yo decidimos que no continuara, por algo habrá sido.

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