La pugna entre la izquierda moderada y la más radical vive sus momentos más tensos en Uruguay. El presidente José Mujica, apoyado por el vicepresidente Danilo Astori, resiste la acometida de comunistas, sindicalistas y hasta de su propia facción, el MPP, la fuerza mayoritaria dentro del Frente Amplio.
La pugna entre la izquierda moderada y la más radical vive sus momentos más tensos en Uruguay. El presidente José Mujica, apoyado por el vicepresidente Danilo Astori, resiste la acometida de comunistas, sindicalistas y hasta de su propia facción, el MPP, la fuerza mayoritaria dentro del Frente Amplio
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Y sobre este agitado panorama emerge, de nuevo, la figura del expresidente Tabaré Vázquez que ya ha anunciado abiertamente que desea regresar a la presidencia en 2015.
El Frente Amplio vive unas semanas de intensos debates internos entre aquellos que desean profundizar las reformas y los que optan por la ortodoxia y garantizar la seguridad jurídica a fin de mantener la estabilidad y el crecimiento económico.
Los primeros han centrados sus propuestas en acometer una reforma del modelo fiscal, aplicar mayores impuestos a las exportaciones, disminuir los beneficios fiscales a inversores extranjeros y aumentar el Impuesto a las Actividades Económicas (IRAE).
Detrás de este debate se encuentra el temor a la pérdida de votos del frenteamplismo: Mujica ha perdido en torno a 20 puntos desde que comenzó su gestión (el nivel de aprobación de su gestión pasó de 71 por ciento en junio al 48 por ciento al finalizar el año).
Además las elecciones municipales de mayo de 2010 hicieron saltar las alarmas en la coalición de izquierdas pese a dar la victoria al FA. Como apuntaba Nelson Fernández Salvidio en Infolatam: “la izquierda lamentaba que había bajado su votación en Montevideo y que estaba perdiendo una intendencia (la de Treinta y Tres)…en la madrugada, al procesar más datos, le llegaron malas noticias. Pasó a perder las dos fuertes del litoral con Argentina (Salto y Paysandú) y una central del país (la de Florida)”.
Sobre ese contexto se da ahora el actual debate.
Los ortodoxos
El presidente José Mujica es el abanderado de la ortodoxia. Diariamente con su lenguaje directo, pedagógico y llano arremete contra los viejos clichés de la izquierda (y de la derecha). Alejándose de su imagen heterodoxa de exguerrillero, Mujica defiende que no se deben cambiar “las reglas de juego”: “la política económica debe continuar sin cambios sustanciales para no abortar el fenómeno que está promoviendo el crecimiento de la inversión”.
Y acabó con un rotundo y claro: “no vamos a andar cambiando las reglas de juego. Que se queden todos tranquilos”. El gobierno de Mujica, que echó a andar el 1º de marzo de 2010, ha visto como en estos meses debía afrontar una fuerte escalada de protestas sindicales y, en la actualidad, la petición de profundas reformas fiscales por parte de aliados del ejecutivo dentro de la coalición oficialista (el Frente Amplio).
Las oleadas huelguísticas de finales de 2010 fueron defendidas por sus protagonistas con palabras como las del dirigente de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) y del Pit-Cnt, Jorge Bermúdez: “más temprano que tarde aparecerán elementos que hagan que ese proceso retroceda. Si el cambio no se empuja, los sectores conservadores van a ir en contra. Esos avances son cuando las bases sociales y políticas que empujan el cambio se debilitan. No digo que el FA haya llegado a esa situación, pero está en una zona de peligro”.
Mujica fue muy duro y acusó a los sindicalistas de padecer “una enfermedad muy vieja en la historia del mundo entero…que terminó abriéndole las puertas a Hitler…desde posiciones de izquierda aparentemente contundentes se colabora para el avance de la derecha y en general de la peor derecha”.
En esta campaña, el presidente Mujica cuenta con el respaldo del vicepresidente Danilo Astori, autor del vigente marco fiscal, y de un “hijo político” suyo el actual ministro de Economía Fernando Lorenzo.
Astori aboga por la seguridad jurídica: ”si sembramos desconfianza, vamos a recoger impactos negativos en la producción…Cuando un país encuentra un rumbo que muestra que Uruguay está avanzando, es un error cambiarlo. No hay atajos…Los enfoques inmediatistas nunca llevan a buenos resultados”.
Fernando Lorenzo sostiene esa misma línea: ”venimos de hacer una reforma tributaria. Viene funcionando muy bien el sistema, no hay razones para plantearse ninguna reforma estructural. La hicimos y lo que tenemos que hacer es lo que prometimos: que el sistema tributario iba a seguir mejorando pero sobre la base de los pilares que dieron razón al sistema”.
Si bien admite que habrá algunos cambios en materia fiscal, no serán de gran calado: ”el sistema tributario tiene menos de tres años y no alcanza el nivel de maduración necesario para evaluarlo. Salvo los compromisos asumidos en el programa, los márgenes para aplicar cambios son muy estrechos”.
Los heterodoxos
Comunistas, el sindicato PIT-CNT y el sector mayoritario del Frente Amplio, el MPP -al que pertenece Mujica- abogan por cambios profundos. Los comunistas han planteado su intención de dejar de lado la rebaja de dos puntos porcentuales al IVA básico para utilizar esos US$ 260 millones como las asignaciones familiares.
Danilo Astori cuestionó estas propuesta a las que calificó de ”oportunismo tributario” . El secretario general del Partido Comunista del Uruguay (PCU), Eduardo Lorier, anunció que habría “otras reuniones. Ahí es donde podremos hablar, escucharnos y decirnos `sos un oportunista tributario` o `sos un pichón de neoliberal`, pero esa es otra cuestión que se dirá en el ámbito que corresponda”.
La central sindical busca la modificación del sistema tributario y la aplicación de una serie de medidas destinadas a la “redistribución de la riqueza”.
Según el coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo: “queremos analizar las exoneraciones de las zonas francas donde se genera muchísima ganancia que ronda cerca de un punto del PIB. También nos preocupan las exoneraciones que gozan los sectores agroexportadores que fueron los que más crecieron”.
El Movimiento de Participación Popular (MPP) aspira a aumentar el IRAE del 25% al 30% para aquellas empresas que tengan grandes utilidades. Como señala Martín Aguirre en el diario El País de Montevideo: “lo curioso es que mientras el presidente ha salido a la opinión pública ratificando el rumbo actual, dirigentes de su propio sector siguen alimentando el clima de agitación, y señalando su apoyo a medidas concretas como elevar el IRAE al 30%”.
La sombra de Tabaré
Tabaré Vázquez, que dejó la presidencia en mayo de 2010 con un 61% de aprobación, ha regresado con fuerza a la primera línea política. Primero abogando por mantener la cohesión de la coalición de izquierdas, pues llamó a “cuidar” la unidad del Frente Amplio “sin resquebrajamientos” y a defenderla con “uñas y dientes”.
Y después dijo abiertamente que piensa en regresar en 2015 a la presidencia: ”no hay ninguna razón para no ser candidato, me siento bien pero no es solo la voluntad de quien habla sino también está en juego la voluntad de los ‘frentistas’”.
El ex presidente, sin embargo, ha aclarado que sus recientes apariciones en eventos públicos “no están inscritas en un programa” electoral, sino a compromisos políticos en su papel de “simple y honrado ‘frenteamplista”: “la biología y las circunstancias políticas determinarán si puede pelear nuevamente por el sillón presidencial”.
Como apunta Óscar Bottinelli en FACTUM la reaparición de Vázquez traerá importantes consecuencias políticas “Don Tabaré reaparece de sorpresa y en el momento oportuno. Con ello finiquita la pugna presidencial, apuntala al equipo económico y el rumbo económico, a la vez que apuntala al gobierno. Pero se erige fuera de toda duda en el líder incuestionado del Frente Amplio y pasa el mensaje que Mujica se fortalece porque cuenta con el apoyo de Vázquez. Dicho de otra manera, no hay más espacio para disputar el liderazgo, ni enmendar la plana, ni desconocer al presidente saliente que ahora sí pasa a tener la calidad de futuro presidente (para los que consideran inexorable su triunfo) o como mínimo la calidad de carta única del Frente Amplio en su pelea por retener el gobierno”.
Autor de Nota: Infolatam/www.agenciacna.com