Desbaratan una banda que armó un «shopping» de autopartes robadas

La policía bonaerense descubrió a una organización que instaló en una casa de dos pisos, en Lanús, un comercio ilegal; las piezas eran de vehículos de lujo robados a mano armada; hay nueve detenidos.

Ninguna persona que pasaba por el lugar tenía alguna sospecha. La pantalla parecía perfecta. Para los ojos de los transeúntes, era una casa más del barrio de Lanús. Pero detrás de la puerta principal y del portón del garaje del inmueble de Gerli, se ocultaba el «shopping» de las autopartes. Se trataba de un depósito de capós, puertas, cajas de velocidades, trenes delanteros y otros repuestos de automóviles, la mayoría de lujo, robados en La Matanza.

Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes de la policía bonaerense y funcionarios judiciales, que intervinieron en la detención de nueve sospechosos y secuestraron 15.000 piezas robadas, después de casi tres meses de investigación.

La banda criminal estaba dividida en tres células: los que robaban a mano armada los autos de lujo, los que desarmaban los vehículos y los que se dedicaban a vender los repuestos y piezas.

Los detectives policiales definieron a la organización como el «shopping» de las autopartes, porque en la casa de Pasaje Triunvirato al 1400, en Gerli, donde almacenaban las piezas y repuestos estaba todo divido en estanterías, según las marcas y modelos de los autos.

«La planta baja y el primer piso estaban llenos de góndolas donde acomodaban las autopartes. Con tinta blanca anotaban a qué modelo y a qué marca pertenecían las piezas, para así dividirlas en forma prolija en una posterior venta», explicó a LA NACION un calificado jefe policial.

La investigación, a cargo del fiscal de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 1 de Gregorio Laferrère, Fernando Garate, y de la Dirección Prevención de Delitos contra la Propiedad Automotor de la policía bonaerense, al mando del comisario mayor Félix Albornoz, comenzó después de una serie de robos en La Matanza.

En 18 allanamientos no sólo se decomisaron 15.000 autopartes, sino que los detectives de la policía bonaerense también encontraron 30 vehículos adulterados o con pedido de secuestro.

En los operativos se incautaron 11 armas de fuego, entre ellas, revólveres, pistolas, carabinas y un fusil; dos silenciadores y 300 municiones de diferentes calibres (de lo que se informa por separado).

«Los vehículos de lujo eran robados en las denominadas entraderas a mano armada», afirmó un detective judicial.

Según agregaron las fuentes consultadas, la banda del «shopping» de las autopartes se apoderó de vehículos marca BMW, Alfa Romeo, Mercedes-Benz y distintos modelos de Peugeot y Volkswagen (VW).

Después del robo, el siguiente paso era «enfriar» los automóviles. «Durante 24 o 48 horas dejaban los vehículos sustraídos estacionados en una esquina para vigilar si tenían un rastreador satelital. Pasado el tiempo necesario, los delincuentes llevaban los autos hasta un galpón en Avellaneda», sostuvo una fuente policial que participó en la investigación.

En el galpón en cuestión comenzaba a actuar otra célula de la organización: los delincuentes que se dedicaban a desarmar los autos.

«Cortaban las piezas y repuestos de los vehículos con amoladoras; hacían un trabajo muy profesional. Lo primero que rompían eran los cristales, porque no les servían ya que tenían impreso la identificación», agregó una de las fuentes consultadas.

Una vez que los vehículos estaban desarmados, los delincuentes llevaban desde el galón de Avellaneda los repuestos y las piezas para vender al «shopping» de las autopartes, en Gerli, en una camioneta Renault Traffic que tenía pedido de secuestro.

«Las autopartes eran acomodadas en las estanterías de la casa para su venta. Y cuando las distribuían, usaban como fachada un local «legal» de venta de repuestos nuevos y usados. También tenían contacto con talleristas y mecánicos de distintas zonas que les compraban las piezas que necesitaban», afirmó un calificado investigador policial.

En la causa judicial, además del fiscal Fernando Garete, interviene el juez de Garantías de La Matanza Raúl Alí, que en las próximas horas deberá definir la situación processal de los nueve detenidos..

Fuente: La Nacion