En el mes de marzo de 2014 irrumpió en los medios gráficos y televisivos una noticia que daba cuenta de la detención y desmantelamiento de una red narco en la que se encontraba implicado Ariel Álvarez Alsogaray, hermano del famoso relacionista público conocido en la noche porteña como Gabi Álvarez, quien también purgo una condena en el vecino país de Uruguay por un homicidio culposo en ocasión de un accidente de tránsito. Por aquellos tiempos el operativo policial para dar captura a la supuesta red narco se denominó SKY-MAL y hasta conto con la presencia del entonces Secretario de Seguridad de la Nación Sergio Berni para dar a conocer los resultados del operativo a los medios de comunicación. De acuerdo al resultado de la pesquisa realizada en el marco de una investigación llevada adelante por la Jueza Federal Sandra Arroyo Salgado, Ariel Álvarez Alsogaray era la cabeza de una organización que se dedicaba a traficar cocaína a Europa, valiéndose para ello de esquíes modificados en los cuales ocultaban hasta 1 kilogramo de cocaína en cada uno, los cuales eran llevados al viejo continente por mulas.
En este contexto fueron detenidos, además del ya mencionado Ariel Álvarez, dos españoles y varios argentinos entre los que se encontraban quien se dedicaba a la manufactura y modificación de los esquíes y Bernabe Moschella, un empresario vinculado a la empresa HOUSE TO HOUSE, dedicada a brindar soluciones de logística en materia de comercio exterior.
Con el paso de los meses la noticia se fue desvaneciendo hasta que reapareció en la primera plana de los medios en febrero de 2015, cuando se supo que el ex agente de inteligencia caído en desgracia y devenido en enemigo público n°1 del gobierno, Jaime Stiusso, había abandonado el país a bordo de una camioneta Grand Cherokee propiedad de la empresa HOUSE TO HOUSE acompañado de Damián Sierra, un importante funcionario de la aduana que sospechosamente hasta el día de la actualidad continua en su cargo a pesar de que fue investigado por periodistas del diario Clarín por negocios oscuros en Buzios –Brasil-. A partir de ese momento se tejió una telaraña de hipótesis que vinculaban a Bernabé Moschella con Stiusso, a través de la participación de Moschella en la empresa HOUSE TO HOUSE, propietaria de la camioneta utilizada por Sierra para sacar del país a Stiusso y mencionada en la denuncia que presento Parrilli, como flamante Director General de la nueva agencia de inteligencia del Estado, contra Stiusso y varias empresas, entre las cuales por contrabando. Según dicha denuncia la ex SIDE había incrementado inusualmente las importaciones a nombre de esa agencia entre 2012 y 2013, pasando de 25.329 a 92.421 kilos valiéndose de prerrogativas legales de ese organismo para ingresar al país containers sin declarar su contenido, en virtud de que podían tratarse de equipos de tecnología vinculados a las tareas de inteligencia propias de esa agencia y sobre los cuales pesa el secreto de Estado. De acuerdo a la denuncia presentada por Parrilli Stiusso y compañía habrían utilizado este artilugio para importar en realidad artículos de electrónica e insumos odontológicos de alto valor, entre otros ítems, para luego ser vendidos en el mercado interno, configurándose así el delito de contrabando. Una de las varias empresas utilizadas para pergeñar la maniobra, según la denuncia, seria HOUSE TO HOUSE. A partir de aquí comenzaron a sucederse una serie de eventos, que en una suerte de hilo de Ariadna pueden llevar a la salida del laberinto que muchos prefieren mantener oculta, y en esta trama toma relevancia la dudosa muerte de uno de los españoles imputados por Arroyo Salgado en la causa SKY MAL hace apenas unas semanas en el penal de Devoto.
Debido a lo intrincado de la trama habrá que tomar distancia para ver en perspectiva el común denominador que atraviesa esta realidad.
Desde que el fallecido Fiscal Nisman fue nombrado a cargo de la fiscalía especializada que llevaba adelante la investigación por la causa del atentado a la AMIA este generó un estrecho vínculo con el espía Jaime Stiusso, ya que los servicios de inteligencia eran esenciales para la investigación de esa causa. Nisman, por todos los favores que le hizo a la Secretaría de Inteligencia, les pide que la nombren a su pareja (Arroyo Salgado, en ese momento) y Stiusso le pide directamente a Néstor Kirchner que la nombre.
De esta forma la jueza Arroyo Salgado queda al frente del juzgado de San Isidro mucho más cercana a la ex SIDE, al punto tal que terminó siendo socia con Stiusso. Durante los años siguientes, las causas a su cargo sirvieron a los intereses de la red manejada por Stiusso. Una de sus principales funciones habría sido la venta de protección a narcotraficantes por parte de la ex pareja de Nisman, con ayuda del nefasto espía el negocio era simple, Stiusso le daba la información e inteligencia a Arroyo Salgado, ella hacía los operativos de droga, casualmente todos en San Isidro o los forzaba para que fueran en San Isidro, los procesaba y los metía presos. Después negociaba con los narcos, a veces le pagaban en dinero, con propiedades o con cocaína que después distribuía Stiusso, que había montado a lo largo de los años una suerte de red paralela de espionaje ajena a la SI. Esto demuestra, como ya fue afirmado por numerosas fuentes periodísticas en los últimos años que el juzgado de Arroyo Salgado era una sucursal de Stiusso para llevar adelante las operaciones judiciales que necesitara.
En este contexto, y según surge de la denuncia presentada por Parrilli por contrabando, Stiusso habría utilizado a la empresa HOUSE TO HOUSE en algunas de las maniobras de contrabando denunciadas. En esta empresa Moschella prestaba servicios de forma tercerizada, ya que tenía su propia empresa del rubro. Moschella llego a ser una pieza importante para HOUSE TO HOUSE por su eficacia y proactividad, en virtud de lo cual formo parte del directorio durante apenas seis meses pero sin tener nunca acciones de la empresa. En los meses previos a su detención Moschella manifestó al directorio de HOUSE TO HOUSE su intención desvincularse de la empresa, ya que no consideraba justo el pago que recibía en relación al volumen de trabajo desarrollado. La desvinculación de Moschella era un problema para esa empresa por la merma en la productividad que sufrirían si perdían al BERNABE –como lo apodan sus amigos-. Esto llego a oídos de STIUSSO quien no quiso perder el control de un alguien que podría llegar a conocer de sus maniobras de importación. Ante este cuadro de situación uso su sucursal judicial de San Isidro para chupar una dudosa investigación en curso sobre narcotráfico iniciada por una agencia policial internacional desconocida –la JIATF-S- que ligaba a un amigo del BERNABE, Ariel Álvarez Alsogaray, amigo de Moschella de la noche porteña, y llevarla hacia la jurisdicción de San Isidro, a pesar de que el delito teóricamente llevado adelante por Álvarez Alsogaray se estaría desarrollando en el ámbito de la C.A.B.A., con lo cual correspondía la jurisdicción territorial de los juzgados federales de Comodoro Py. Así nació el caso SKY MAL
Una vez que la investigación fue absorbida por Arroyo Salgado se desarrollaron una serie de irregularidades flagrantes que solo se entienden por la necesidad de responder de inmediato a las órdenes de su amigo STIUSSO, tales como intervenciones telefónicas sin fundamentación, dudosos allanamientos y demás cuestiones que probablemente terminen con una declaración de nulidad de todo lo actuado una vez que esa causa llegue a la instancia de debate oral. En ese marco se aprovechó el vínculo de amistad que unía a Álvarez Alsogaray con Moschella para meter preso a este último a los fines de disciplinar al díscolo empleado de HOUSE TO HOUSE y enseñarle lo que puede pasarle a los que sacan los pies del plato de STIUSSO. Las pruebas que constan en el expediente contra Moschella son más que débiles, más bien forzadas y fueron controvertidas en detalle por el propio imputado en su declaración indagatoria. Esto no es lo peor, para poder darle un sentido a la pesquisa realizada, la juez Arroyo Salgado señalo que los esquíes modificados encontrados en los allanamientos en los cuales los imputados camuflarían la cocaína iban a ser enviados al viejo continente de forma inmediata a través de dos ciudadanos españoles, que eran amigos del fabricante de los esquíes y sin más evidencia que su condición de españoles y su amistad con un imputado los envió a la cárcel.
Nunca considero la posibilidad de que los esquíes fueran a ser enviados en cantidad, en un conteiner, y no con dos mulas que como mucho llevarían dos kilos de cocaína dada la capacidad de los esquíes, lo que volvería antieconómica la maniobra teniendo en cuenta la cantidad de imputados.
Era necesario inventar una mecánica de los hechos que justificara la premura con la que se actuó y las irregularidades cometidas por ese mismo apuro. Nunca le dio la más mínima verosimilitud al relato de los españoles, que explicaron que habían conocido al imputado durante su estadía en España y que, desconociendo a que se estaba dedicando actualmente, vinieron a visitarlo a la Argentina. No hay en la causa una sola prueba concreta que permita sostener que esos ciudadanos españoles iban a ser utilizados como mulas para el narcotráfico.
En el medio de todo esto tiene lugar la desafectación de STIUSO de la SI, la muerte de Nisman y la posterior denuncia de Parrilli contra STIUSO Y HOUSE TO HOUSE, entre otras empresas, por supuestas maniobras de contrabando de artículos electrónicos en cantidades que superaban las 90 toneladas.
Ante este nuevo cuadro de situación todo se complicó, STIUSO perdió poder, salieron a la luz sus vínculos con Arroyo Salgado en todos los medios de comunicación, así como también su nexo con la empresa HOUSE TO HOUSE. En ese momento recordó que unos meses atrás había enviado al penal de Devoto en una causa plagada de irregularidades a dos españoles y varios argentinos, entre los cuales se encontraba Moschella, y temió que todo esto saliera a la luz.
Uno de los ciudadanos españoles, Daniel Herrera Zarzozo, cansado de esperar un juicio que nunca llegaba para tratar de demostrar su inocencia y recuperar su libertad, comenzó a comentar en la cárcel que ya que nadie daba respuesta a su situación procesal no iba a quedarse de brazos cruzados, y que iba a denunciar a la jueza por todas las irregularidades de la investigación. Luego de esto el 8 de junio pasado apareció ahorcado en la cárcel, y a la familia no le cierra la hipótesis del suicidio.
En la causa judicial que se abrió para investigar la verdadera causa de su muerte surge que desde hacía unos meses estaba siendo extorsionado por un grupo de internos que se encontraban alojados en su pabellón, quienes le exigían dinero todo el tiempo bajo la amenaza de golpearlo si no lo entregaba, al punto que llegaron a golpearlo en un par de oportunidades. Las extorsiones están probadas, ya que la familia aporto documentación sobre los giros vía western unión que le tuvieron que hacer a una persona que en el medio libre respondía a los extorsionadores cobrando el dinero, de hecho declararon que hasta recibieron llamados telefónicos de los propios extorsionadores exigiéndoles dinero si no querían que su hijo sufriera las consecuencias. Varios de estos llamados fueron realizados desde el teléfono público instalado en el pabellón en el que convivía su hijo con quienes lo extorsionaban, con lo cual es harto sencillo corroborar los dichos de la familia de Daniel Herrera Zorzozo. Si bien se maneja la hipótesis del suicidio, no cierra esta hipótesis en el contexto de las extorsiones, justo cuando estaba por denunciar a la jueza, sobre todo teniendo en cuenta que horas antes de aparecer ahorcado tuvo una conversación con su familia en la que se lo notaba alegre por la boda de su hermano. Su familia no cree en el suicidio y el Consulado español ya tomó cartas en el asunto. Las dudas terminaron de acrecentarse cuando apenas unos días atrás el servicio de inteligencia del Servicio Penitenciario Federal recibió un alerta que decía que Bernabé Moschella iba a ser asesinado en la cárcel por cuatro rarían detenidos en el mismo penal con la finalidad de asegurarse su silencio, tal cual lo hicieron con el español Herrera Zorzozo. Increíblemente Bernabé Moschella se encuentra alojado dentro del penal, en el mismo modulo donde se encuentran los extorsionadores de su consorte de causa, y quienes, según la familia del español, lo empujaron a la muerte. Es evidente que aun STIUSO cuenta aún con los contactos y los medios para silenciar gente y tapar aquello que sabe puede ser la única causa por la cual el Gobierno realmente pueda enviarlo a la cárcel .