Los usuarios del subte otra vez afectados por las por los desvaríos sindicales y la intencionalidad política

Esta mañana los usuarios del subte se vieron afectados por un paro sorpresivo realizado por trabajadores afiliados a la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP), informaron fuentes de la concesionaria Metrovías.
La línea afectada fue la C, medio de transporte clave que une Plaza Constitución con Estación Retido y permite realiza combinaciones con las otras líneas de subte.

La medida de fuerza que afectó a millones de trabajadores tuvo una razón desopilante: los metrodelegados iniciaron una protesta contra el ingreso a la empresa de un trabajador que no estaba afiliado a la AGTSyP.

Es decir, una cuestión interna y burocrática que poco justifica la interrupción de una línea de vital importancia para el transporte porteño. No obstante, se especula que las causas reales serían complicar la rutina de la ciudad y afectar la imagen del actual jefe de gabinete porteño y candidato a gobernador, Horacio Rodríguez Larreta.

El gremio conducido por Roberto Pianelli como Secretario General y de Néstor Segovia, como Secretario General Adjunto viene utilizando desde hace mucho tiempo estos métodos abusivos. Uno de los casos más perjudiciales para los usuarios fue cuando en diciembre de 2014 realizaron una serie de paros solicitando la incorporación como conductores de personas que no cumplían con los requisitos mínimos ni la idoneidad que demanda esa tarea, incluyendo empleados que han sido sancionados por faltas graves.
En su momento Subterráneos de Buenos Aires se había mostrado muy en contra de las interrupciones de servicio pare resolver cuestiones sindicales internas.

“Es realmente descabellado que por una disputa gremial interna se vean perjudicados los usuarios. Los metrodelegados demuestran, una vez más, su desprecio por brindar un servicio público de calidad ofreciendo a los pasajeros el medio de transporte que les corresponde y de acuerdo a los horarios previstos en cada línea”, habían afirmado fuentes de Subterráneos de Buenos Aires a través de un comunicado.

Este es sólo un ejemplo reciente, pero estas prácticas de presión a la empresa ya se han convertido en costumbre del gremio. El punto terrible del asunto es que los usuarios terminan como rehenes y directos damnificados de cuestiones a las que son totalmente ajenas y de las que la sociedad no tiene voz, voto o incidencia.

Por otro lado, suponiendo que el motivo del paro no responda a motivos políticos ocultos, sino que sea verdaderamente una cuestión burocrática, no resulta muy democrático que el gremio controle las contrataciones ya que ¿Cómo otra fuerza puede aspirar a ganar la conducción si la actual sólo permite el ingreso de afiliados a su gremio bajo amenaza de paro?