La investigación sobre la muerte de Nisman no ha avanzado durante los últimos meses aunque la dio pie a otro punto de interés para la justicia: la investigación de una cuenta perteneciente al fiscal fallecido. La misma podría vincular a la madre del fiscal, Sara Garfunkel, su hermana Sandra y el empleado informático Diego Lagomarsino con una presunta operación de lavado de dinero.
Según difundió Infobae, la información llegó al país recientemente y fue remitida por el organismo antilavado de dinero de los Estados Unidos.
La investigación está en manos del juez federal Rodolfo Canicoba Corral quien, mientras mantuvo el secreto de sumario, realizó escuchas telefónicas que no arrojaron datos relevantes y emitió órdenes de presentación que permiten adelantar la realización de próximos allanamientos en busca de nueva información. Ahora, con la información clasificada de esta cuenta bancaria se abre una nueva etapa de investigación que acorralaría a la madre de fiscal, su hermana y Lagomarsino.

El inicio de la investigación por lavado tuvo lugar luego de la muerte del Fiscal, el pasado 18 de enero, a raíz de un dato aportado por su ex esposa, la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado. Esto dio pie a sospechas sobre una cuenta en el banco Merrill Lynch de Nueva York.
El pedido se información se realizó a través de la Unidad de Información Financiera argentina (UIF) al Financial Crimes Enforcement Network (FINCEN) de los Estados Unidos. La misma fue remitida al país y, luego de un pedido del juez para comenzar a judicializar la información, esta fue presentada en el juzgado por el titular de la UIF, José Sbatella y Juan Martín Mena, segundo de la Agencia Federal de Inteligencia.
Actualmente, se está traduciendo un exhorto librado desde el juzgado al FINCEN pidiendo la autorización para incorporar la documentación al expediente. Esto permitiría que las defensas de los acusados puedan tener acceso a la misma.
Por su parte, Lagormarsino, ya complicado por ser el titular del arma que acabó con la vida del fiscal, declaró que mediados de 2014, mientras arreglaba la PC de Nisman en su domicilio, éste le pidió ser co-titular de una cuenta que tenía en los EEUU con dinero de su madre, ya que en caso de que a ella le ocurriese algo el Estado norteamericano se quedaría con el 50% del dinero depositado. Nisman también habría argumentado que él mismo no podía ocuparse del asunto por su carácter de funcionario público.
«Tiempo después me hizo firmar una serie de formularios bancarios y, junto al resto de la documentación relacionada a su hermana y madre, me lo hizo remitir por sobre a un correo postal al banco. Dicha documentación digitalizada también fue remitida electrónicamente a la mencionada entidad bancaria», dijo el informático en un descargo ante Fein, aunque negó haber efectuado ninguna operación bancaria sobre dicha cuenta.
El técnico informático sí admitió que en una oportunidad autorizó la orden de pago para transferir 2.500 dólares para pagar expensar de un terreno fiscal en Uruguay, que, actualmente, también están en la mira de la investigación por lavado de dinero.
Por otro lado, sí se pudo conocer el formulario que completaron Nisman y los cotitulares de las cuentas en el extranjero. Allí figuro como abogado y agente empleador por cuenta propia y la dirección aportada fue el departamento en las torres Le Parc de Puerto Madero.