Lousteau se muestra con De La Sota y se profundiza el descontento de la UCR

El candidato a gobernador porteño se mostró junto a De la Sota y otros referentes del Massismo. La foto que documentó el hecho no cayó nada bien a Elisa Carrió, quien después viajó al interior y sus allegados no pueden asegurar si regresará para los comicios del domingo. Por su parte, los radicales también se tomaron con disgusto la foto, que vino a echar más leña al fuego en el enfrentamiento entre las dos fuerzas políticas al interior de ECO.

El encuentro ocurrió ayer durante la tradicional feria de Mataderos. Allí Lousteau se encontró con De la Sota, su candidata Claudia Rucci y Marco Lavagna, primer candidato de Massa a diputado nacional por la Ciudad. Los radicales se tomaron profundamente mal la foto, en parte porque vienen de perder elecciones con el cordobés.

Por su parte, Lilita siempre tuvo una relación ciclotímica con Lousteau. En primera instancia había negado que fuese su candidato y no concurrió al bunker el después de los comicios, al contrario, partió hacia La Plata. Al día siguiente dio a entender que no aprobaba la realización de la segunda vuelta, “es una decisión de Lousteau ir al ballotage”, afirmó. Aunque, eventualmente, admitió que lo votaría.

No obstante, Lilita ya veía molesta desde el domingo por la desventajosa posición que le otorgaron en el frente electoral. El resultado fue que su candidata, Maricel Etchecoin Moro, quedó afuera de las listas de legisladores por pocos votos ya que ella estaba octava en la lista de ECO, que metió siete legisladores.

Por otro lado, Lousteau ya tuvo otros momentos ríspidos con los radicales después de las elecciones pasadas, cuándo estos mostraron su desacuerdo con el ballotage y su preocupación al respecto de cómo podría afecta a su alianza a nivel nacional con el PRO. «Proponer un cambio de rumbo para el país supone poder sacrificar ambiciones personales», había dicho a LA NACION Oscar Aguad, después de quedar segundo en la elección por la gobernación de Córdoba, justamente en alianza con el PRO.

Por su parte, Facundo Suárez Lastra, un radical porteño muy cercano al presidente de la UCR, Ernesto Sanz, había manifestado su enojo de forma más explícita: «Por supuesto que puede competir, pero es un despropósito político. Es inconsistente hacer un acuerdo con Macri para enfrentar a Scioli y, al mismo tiempo, pedir el voto kirchnerista para ir contra Rodríguez Larreta. Confunde», afirmó, acertadamente, a diario La Nación.

Y en medio de estas tensiones, la respuesta de Lousteau fue pedir voluntarios para ayudarlo a fiscalizar en las elecciones del próximo domingo sin recurrir a sus aliados radicales, aun a sabiendas de que la UCR tiene estructura de sobra para realizar esta tarea.

La pregunta esencial es ¿Cuál es la verdadera estrategia de Lousteau? En primera instancia la fragilidad de ECO en Capital no es ninguna novedad y el precandidato tuvo enfrentamientos (leves, es cierto) con varios de sus correligionarios. En este marco, tal vez no sea la más sabia decisión provocar rupturas en su partido a pocos días de las elecciones, sobre todo si espera demostrar que tiene estructura para manejar un distrito tan importante. De momento, no resulta difícil que su alianza con la UCR no perdurará por mucho más tiempo.