Además advirtió sobre la impunidad y la «corrupción generalizada» en la Argentina, al tiempo que recomendó no ver el programa de televisión que conduce Marcelo Tinelli.
También cargó contra los políticos que bailan intentando ser graciosos durante la campaña electoral: «Alguien debería decirles que hacen el ridículo», enfatizó el presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social y obispo de Cruz del Eje, en Córdoba, monseñor Santiago Olivera.
En diálogo con NA, el prelado que integra la Conferencia Episcopal Argentina y dirige el área de comunicación social remarcó: «Yo no estoy de acuerdo en muchas de las cosas que Tinelli hace» en su ciclo ShowMatch.
Señaló que le disgustan actitudes como «poner a la mujer como objeto y exacerbar otras cosas», y expresó: «Quien quiere puede verlo, yo le aconsejaría no hacerlo».
La reflexión surgió al analizar la supuesta «farandulización» de la política que deploraron los obispos argentinos en su conjunto después de que los principales precandidatos presidenciales, Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa, asistieran al estreno del programa de Tinelli en su versión 2015.
«Me parece que la política tiene que tener dignidad por más que quieran captar votos de la gente, me parece que éste no es el camino», evaluó Olivera a Noticias Argentinas.
El prelado rescató en cambio «la solidez, las propuestas claras, el compromiso serio, porque hay mucha gente con hambre» en el país, y añadió sobre los políticos: «Yo cuando veo alguien bailando como si fuera gracioso me da pena».
Asimismo, consideró «brillante» la posición de los obispos argentinos al reclamar que no se farandulice la política y aunque sin dar nombres propios, consignó: «Lo digo con toda claridad, a mí me molesta cuando veo algún político bailando, me parece que alguien debería decirle que hace el ridículo».
Sostuvo que «cuando hay impunidad y la impunidad trae muchos males, cuando hay ataques, debemos estar atentos y que las instituciones rápidamente respondan como fue el otro día con ´Ni una menos´, con el pedido de basta de ataques y de violencia, esto me parece importante».
Para el obispo en la Argentina «hay mucha gente con hambre» y «que no llega a fin de mes». «En nuestros pueblos, en la diócesis que tengo hay muchísimos planes sociales que ayudan, porque son paliativos, que no deben instalarse porque también creo que no tenemos que hacer la cultura de la dádiva sino del trabajo porque eso dignifica y es una deuda pendiente», opinó.
«Me parece que los próximos gobiernos tendrían que pensar seriamente que los subsidios tendrían que cambiarse en fuentes de trabajo y utilizar la imaginación en la política y en el mundo social para generar recursos y no instalarse en muchos subsidios que hacen que no vayan a trabajar», añadió.
Luego narró que en su diócesis «hay lugares donde hay muchos subsidiados, aun chicos jóvenes con pensiones que muchas de ellas tengo mis dudas que tengan validez, tristemente, lo digo porque la corrupción está generalizada».
Olivera no tiene «dudas» de que existe corrupción en la Argentina y aseguró que la «corrupción es la condición del hombre» y que la «hay grande y pequeña».
«Yo creo que muchos de nosotros a veces podemos tener actitudes correctas cuando queremos cumplir la ley», pero distintas «cuando somos furtivos», recalcó, y puso como ejemplo la noticia de que en el afamado country «San Diego» de la localidad bonaerense de Moreno «había no sé cuántas casas colgadas de la luz».
Expresó que «cuando hay impunidad desde arriba, eso puede generar algo muy malo para los de abajo como modelo, pero respondiendo con claridad, yo sí creo que hay corrupción».
NA