En tres minutos, entraron a un banco y robaron 25.000 pesos

Una banda efectuó ayer un golpe comando en menos de tres minutos en una zona muy concurrida de Palermo. Entraron al banco Supervielle de Santa Fe y Sanchez de Bustamante con armas largas, las caras descubiertas y bien vestidos. En menos de tres minutos, saquearon las cajas de atención al público y escaparon con $ 25.000. Antes de salir a la calle dejaron en la puerta una falsa granada para que no los siguieran.

Rápidamente dominaron a los cerca de 20 clientes que se encontraban en la sucursal y a los empleados de seguridad. Sólo querían el dinero de la caja. En ningún momento pretendieron entrar en la bóveda, ni tampoco robaron a los presentes. Actuaron con suma precisión y velocidad ya que eran las once de la mañana, hora en la que concurre mucha gente.

El banco está ubicado en Santa Fe 3164, a una cuadra del shopping Alto Palermo. Varios testigos del asalto aseguraron que la banda estaba integrada por al menos tres delincuentes. “Intimidaron a los clientes y a los empleados del banco mediante armas de fuego, ingresando al sector de cajas y sustrayendo el dinero en efectivo que había”, dijo el comisario Fabián Gall.

Galli detalló que las cajas saqueadas de atención al público fueron cuatro. Algunas versiones decían que los ladrones se escaparon con 25.000 pesos, pero esto no fue confirmado por la policía.

Según se informó, durante el robo, el efectivo de seguridad que estaba dentro del búnker del banco accionó la alarma. Pero ni el policía que custodiaba la esquina de la sucursal y ni otro, a 100 metros, se percataron del asalto.

Una cliente del banco contó a la prensa que “entró un chico con un arma, apuntó al de seguridad y le dijo que se acostara. Después se metió a las cajas y le dijeron a la gente que nadie se moviera. La mujer dijo además de estaban bien vestidos y que tenían unos 30 o 40 años.

Antes de salir del banco con el dinero en dos bolsas azules, uno de los ladrones dejó en la puerta un cilindro envuelto en una cinta negra, con unos cables, que simulaba ser una bomba..

Fuente: La Razón