Clara Waite es cuñada del cuestionado jefe del Ejército y se presentó ante la fiscalía para aportar datos sobre la desaparición del soldado Ledo. «Es el hombre que tiene todo el poder»
«Hoy mi cuñado tiene la suma del poder, y la caja, la del Ejército y la otra, la de Inteligencia, por más que esté Parrilli». Sin vueltas, Clara Waite, la cuñada del jefe del Ejército César Milani describe a MDZ quién es el hombre al que, pese a los lógicos temores, se animó a denunciar ante la Justicia.
Clara se cruzó con Milani cuando este ingresó a su familia al casarse con su hermana. Pero jamás imaginó lo que eso significaba: «Milani es peligroso, hay que tener cuidado, llegó una citación para el por la muerte de un tal soldado Ledo», asegura la mujer que le advirtió su padre, apenas un día antes de morir.
Ante el desconcierto de Clara, su padre le explicó que «lo ayudaron a zafar allegados a Luciano Benjamín Menéndez», ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército con asiento en Córdoba.
Ahora, Clara decidió llevar denuncias que ya había realizado al menos en los medios a la justicia y declaró ante la fiscal federal Graciela López de Filoniux, quien girará lo actuado al fiscal Carlos Brito, encargado de llevar adelante la investigación en Tucumán, donde la familia Ledo intenta saber qué pasó con el soldado al que nunca más volvieron a ver. «Lo que hice fue contarle la conversación que había tenido con mi padre un día antes de fallecer», resumió.
«Habían formado tribunales de disciplina en el mismo ejército antes del juicio a las juntas que se encargaban de investigar a los propios oficiales, por ejemplo a los del operativo Independencia donde el estuvo», abundó la mujer a este diario.
Y confió que la fiscal le admitió que «por mucho menos» hay oficiales detenidos actualmente.
Pero Waite va más allá. Ya en su momento le había confiado a MDZ el vínculo mediante testaferros entre Milani y empresas de seguridad. «Tiene una Side paralela, viene trabajando de los 22 años en inteligencia, mi padre decía que había nacido para alcahuete».
El temor está siempre, trato de cuidarme y de ser prudente y observar. Vengo sufriendo persecuciones terribles. Pero lo denuncio igual, porque total si quiere me mata, eso ya lo se», admitió.
Clara padeció, por ejemplo, que le microfonearan la casa o que le infiltren personal de inteligencia como vecinos en el mismo edificio en que vive. «En mi edificio vive una pariente política de Capitanich que tiene relación con Milani, metió gente de La Cámpora también».
«Me inundaron el departamento, me amenazaron de muerte, me quisieron golpear, todo aquí mismo donde vivo», enumeró y subrayó «vivo amenazada».
«Estoy cansada de las persecuciones de éste hombre, si me tiene que pasar algo me lo va a hacer igual, si creció en su carrera teniendo a Videla como comandante en jefe», reflexionó finalmente.
Clarisa Ercolano