Los investigadores sospecharon desde un primer momento que el autor del crimen era un allegado a Yanina Tello porque la puerta no fue forzada y el perro no ladró.
Adrián Pacheco, de 22 años, fue apresado por el crimen de Yanina Ponce Tello, de 26, cometido el martes en su vivienda situada en Coronel Fraga al 4473 del barrio Villa Industriales, de Lomas del Mirador, partido de La Matanza, donde vivía con su madre y su hermano.
El crimen fue descubierto por el hermano de la víctima cuando llegó de trabajar y halló el cadáver tirado en la cocina sobre un charco de sangre.
Los forenses determinaron que el cadáver presentaba un profundo corte en el cuello que le perforó la carótida derecha y la tráquea, y una cuchillada en el pecho que le atravesó el corazón y un pulmón, por lo que una de estas dos lesiones, o las dos, pudieron haber sido la causa de la muerte.
Los médicos también hallaron otras siete heridas de arma blanca en torso y estómago, y una más en la pierna, la cual pudo haber sido provocada cuando Yanina ya estaba muerta.
La joven tenía fuertes golpes en el rostro y pecho, probablemente aplicados con su puño por quien la asesinó, al tiempo que no presentaba signos de abuso sexual.
En base a las características de las heridas, los investigadores creen que la víctima primero fue reducida a golpes y luego atacada con un cuchillo y degollada cuando estaba tirada en el piso.
Entre los testigos que declararon, consta una mujer que vive detrás de la casa de la víctima que contó que el lunes, entre las 18.30 y las 18.40, poco antes del hallazgo del cadáver de Yanina, escuchó a una joven decir «¡no!, ¡no!» y una voz masculina que replicó «¡callate!».
Desde un principio, los investigadores encabezados por el fiscal Carlos Arribas, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Homicidios del Departamento Judicial La Matanza, sospecharon que el autor del crimen era un allegado a la víctima.
Es que, al inspeccionar la vivienda, los pesquisas determinaron que los ingresos no estaban forzados, el perro de la casa no ladró en ningún momento y en la escena del crimen secuestraron un par de cuchillos del tipo «Tramontina» que se cree fueron los empleados para cometer el asesinato.
Además determinaron que faltaba una computadora portátil de la habitación del hermano de la víctima, un televisor LED del dormitorio de la madre y el teléfono celular de Yanina.
Esos elementos sustraídos fueron secuestrados por los investigadores en la casa de la concubina de Pacheco, situada a pocas cuadras de donde se cometió el hecho.
Los pesquisas establecieron que el sospechoso había huido a Mar del Plata, por lo que viajó hacia allí una comisión policial para detenerlo, pero cuando llegó se tuvo que volver porque el buscado había regresado a su casa.
Finalmente, Pacheco, quien cumplió condena por un robo cometido en la Capital Federal, fue detenido hoy y mañana será indagado por el fiscal Arriba, quien le atribuyó la comisión del delito de «homicidio criminis causa», es decir matar para lograr la impunidad del robo, lo que está penado con la prisión perpetua.
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