Interna PRO al rojo vivo: enojo de Macri por la candidatura de Michetti en la Ciudad

Desde que la senadora anunció que competiría en las primarias porteñas contra Horacio Rodríguez Larreta, el espacio que conduce el jefe de Gobierno se convirtió en un hervidero. La pelea por los fondos de campaña y la incógnita por el rol de Elisa Carrió en la pelea

 

«Mauricio está enojado, muy caliente». El ministro, uno de los más influyentes del gabinete porteño, admite que la decisión de Mauricio Macri de avalar la candidatura a jefe de Gobierno de Gabriela Michetti caló hondo en las entrañas del PRO, y que el líder del espacio quedó herido con la decisión de la senadora. «En los últimos quince días se dijeron de todo», apunta el ministro, y agrega más tensión.

Desde que la senadora anunció que competiría en las primarias porteñas contra el jefe de Gabinete local, Horacio Rodríguez Larreta, el pasado miércoles 16, el PRO se transformó en un hervidero político. No solo porque Macri y su mesa más reducida –integrada por el secretario general de Gobierno, Marcos Peña, su amigo y empresario multifacético Nicolás Caputo, y el gurú ecuatoriano Jaime Durán Barba- habían elegido a Rodríguez Larreta como el candidato más afín para continuar la gestión más allá de diciembre de este año y a la senadora como la candidata a vicepresidenta de Macri. Sino porque la batalla en las PASO del 26 de abril entre Larreta y Michetti terminó de dividir al gabinete entre aquellos que apuestan al primero –que son la mayoría-, y los que acompañan a la senadora. En esa puja, las preferencias por uno u otro también se dirimen en el plano económico.

Además de dividir las aguas, la irrupción final de Michetti en la pugna para sucederlo a Macri engendró un malestar mucho más significativo entre los dirigentes más encumbrados. «¿Ahora cómo se van a repartir los fondos para la elección porteña?». Es la pregunta más repetida por estos días entre los principales dirigentes del PRO. Hasta hace unas semanas, el presupuesto para la campaña porteña –según fuentes oficiales, el Tribunal Superior de la Ciudad permitiría desembolsar hasta 7 millones de pesos para las elecciones por cada espacio político- estaba destinado exclusivamente a apuntalar y publicitar a la figura de Rodríguez Larreta. La decisión de Michetti de jugar en la interna abre un interrogante mayúsculo en la cúpula del PRO sobre cómo y con qué criterio se repartirán esos fondos entre los dos principales candidatos del partido. La otra duda es que harán Cristian Ritondo y Diego Santilli, otros de los dos competidores con aspiraciones a suceder a Macri: en el gabinete descuentan que unificarán las candidaturas y que, en todo caso, colaborarían con la del actual jefe de Gabinete.

«Le hice entender a Mauricio que con Horacio como candidato, en un ballotage perdemos la ciudad». Así se defiende Michetti de las críticas acerca de su audaz decisión, consciente de que está sentada sobre un importante caudal de votos y de que es una de las dirigentes con mejor aceptación de los votantes, y a pesar de que la imagen de Rodríguez Larreta remontó considerablemente en los últimos meses. Fue la frase a la que apeló ante varios diputados en la breve reunión que la oposición improvisó en al anexo de Diputados, en la tarde del lunes 19, horas después de la muerte del fiscal Alberto Nisman. En un apartado, la senadora del PRO habló a solas durante varios minutos con el diputado Francisco de Narváez, hoy enemistado con Macri.

En la última reunión de gabinete semanal, además del impacto por la muerte de Nisman, que copó gran parte del mitín, la interna entre Rodríguez Larreta y Michetti fue el tema de la mañana del miércoles 21. El cónclave dejó más dudas que certezas. Pero Macri, en su habitual modo componedor y a veces dubitativo, fue claro. Los ministros se fueron seguros de que el candidato oficial del jefe de Gobierno es su jefe de Gabinete, y de que el enojo con su ex vicejefa es palpable. De hecho, varios funcionarios del PRO aseguraron a Infobae que en la cabeza del alcalde ronda la idea de obligar a cada uno de sus ministros a blanquear por cuál de los dos candidatos se inclinan. «Una locura», admiten por lo bajo. En especial porque Macri no hace más que transparentar una puja que ya lleva ocho años y que, hasta ahora, no había hecho mella en la opinión pública.

De ser así, la predilección del gabinete PRO se inclina casi mayoritariamente por Rodríguez Larreta. Solo los ministros de Cultura y Seguridad, Hernán Lombardi y Guillermo Montenegro, respectivamente, son los únicos «michettistas» del staff porteño.

La última duda de los funcionarios porteños apunta a dilucidar cómo será el relato de campaña de Michetti. «Si Horacio se va a presentar ante la gente como la continuidad de Mauricio y de la gestión, ¿cuál va a ser el guión de Gabriela?», se preguntan.

Los más retorcidos prefieren creer que detrás de la candidatura de la senadora se esconde la figura de Elisa Carrió, que hace rato quiere meter la cuchara en la interna macrista. La paranoia propia de un espacio en el que, en el plano local, se enredó en una madeja de incógnitas.

 

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