Fracasa uno de los planes de rescate de los mineros atrapados

La ansiedad por el rescate de los 33 mineros, atrapados desde el 5 de agosto a 700 metros de profundidad en la mina San José, en las cercanías de Copiapó, comenzó a acrecentarse exponencialmente después de que las autoridades comunicaran sobre el inminente fracaso del «Plan B».

Este, que consistía en la veloz perforación de una máquina Schramm T-130, y que había avanzado sin contratiempos, sufrió un desliz inesperado. La rotura de su martillo perforador, a una profundidad de 268 metros, ocurrida la semana última, no ha podido ser resuelta por los técnicos, quienes reconocieron que el bloqueo del ducto por los trozos de metal desprendidos de la máquina los ha llevado a evaluar el inicio de una nueva perforación.

La perforadora en cuestión sufrió el percance al chocar con un perno fortificador de la mina.

Las autoridades, encabezadas por el ministro de Minería, Laurence Golborne, advirtieron ayer sobre la dificultad para la extracción de las piezas, por lo que se hará un tercer y último intento, antes de tomar una decisión definitiva.

«Hay tranquilidad por los problemas en el Plan B. Eran esperables. Por eso definimos tres opciones distintas. Se mantiene el rescate para noviembre», dijo hoy por la mañana Golborne, volviendo a fijar el plazo de salida de los mineros, el cual había sido adelantado para octubre, hace una semana, por miembros del equipo técnico que trabaja en la mina San José.

«Esto ha sido un imponderable, uno más de todos los que hemos superado en estos días. Por ello, hemos desarrollado otros planes, para estar preparados ante estas contingencias», dijo el ingeniero en jefe a cargo de las labores de rescate, André Sougarret.

El Plan A, llevado a cabo por la perforadora Raisebore Strata 950, en tanto, alcanzó ayer los 231 metros, mientras que el Plan C, que consiste en el trabajo de una perforadora petrolera, aún está en proceso de instalación. Hasta ayer, sólo habían llegado 30 de los 42 camiones que transportan sus piezas, las cuales deberán ser ensambladas e instaladas sobre una plataforma del tamaño de un campo de fútbol.

El ingeniero Miguel Fort, uno de los asesores de los trabajos de socorro, planteó también la posibilidad de elaborar un cuarto plan, sin entregar mayores detalles sobre el mismo.

La intranquilidad ha alcanzado a los familiares, quienes ayer organizaban una protesta ante las autoridades por la lentitud en los trabajos de rescate. «Yo como hermana y por todos los mineros vamos a luchar, que nos den una explicación, me he enterado de que mi hermano está con tratamiento, porque está demasiado nervioso, me tiene muy preocupada. Yo no voy a quedarme quieta, porque es nuestro familiar el que está adentro», dijo María Segovia, hermana del minero Víctor Segovia.

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, también reconoció que el rescate acaba de entrar en su fase más compleja. «Tenemos plena conciencia de que al llegar este periodo vamos a tener muchas manifestaciones de intranquilidad, de ansiedad (…) estamos preparados para esta etapa, que yo considero es la etapa más difícil: alrededor de las tres, cuatro, cinco semanas de vivir en la profundidad de la mina, ya que, precisamente, todas estas manifestaciones de ansiedad pueden empezar a aparecer», dijo Mañalich.

Fuente: lanacion.com.ar
Por Carlos Vergara
Corresponsal en Chile