Este miércoles (29/10) el titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, dijo en una entrevista radial –entre otras cosas- que no “va a haber una devaluación” y que no le preocupaba el nivel de reservas de la entidad que conduce al mismo tiempo que aseguró que el dólar baja. Sin embargo, paralelamente los inversores lo desmentían ya que aumentó la demanda de bonos atados al dólar como cobertura ante una posible devaluación. En los primeros dos días del título dollar-linked lanzado por el gobierno y que obligó a comprar a los bancos, en el mercado el papel subió 2,7%.
(Urgente24).- Ayer (29/10) Alejandro Vanoli sorprendió con algunas definiciones durante una entrevista con radio Del Plata. Dijo que no le preocupaba el nivel de las reservas, que si bajaban era porque estaban para usarse, aseguró que el dólar descendió en todas sus variantes y por último desmintió una devaluación. Sobre este último punto la realidad de los mercados lo desmintió el mismo día, porque los inversores incrementaron la demanda de los bonos ligados a la devaluación.
Ocurre que, a pesar de las promesas del Gobierno, los inversores siguen buscando cobertura ante una posible devaluación, por eso en los primeros dos días del título dollar-linked lanzado por la administración Kicillof y que forzó a comprar a los bancos, en el mercado el papel subió 2,7%.
El gobierno colocó el Bonad 16 a $ 849,15 el jueves pasado. El lunes el bono estuvo casi todo el día por debajo del precio de salida pero pegó un salto a $ 862 (+1,51%) al cierre y ayer estuvo más volátil para cerrar a $ 872 (+1,16%), indica este jueves (30/10) el diario El Cronista.
El rendimiento del AO16 (0,46%) está asociado al comportamiento del tipo de cambio de contado y a la devaluación esperada. El primero está estable y la segunda cae, por lo que resulta contradictorio que el bono soberano suba su cotización.
«Desde que cambiaron las autoridades del Banco Central, el gobierno adoptó la política de contener cualquier tipo de cambio: oficial, blue y contado con liquidación. Algunos inversores se fueron de estos activos, pero otros se quedan igual porque, si hay una devaluación no prevista, están cubiertos», dijeron en un Fondo Común de Inversión citado por el matutino.
La preferencia por los dollar-linked es más llamativa, porque las tasas en pesos (como un fondo a un 23% a seis meses y Lebac a un 27% a 3 meses) superan la tasa de devaluación esperada (19% a enero próximo).
En el fondo agregaron: «Aunque la tasa en pesos esté por arriba de la tasa esperada de devaluación, mucha gente prefiere tener este tipo de activos dollar-linked, aunque pierda unos puntos. Porque con esos papeles en la cartera está cubierto del riesgo de evento».
Esta expectativa se observa con un volumen pequeño (2% de la emisión de $ 8.350 millones). Pero por ahora parece leer que la caída de reservas internacionales, la baja liquidación de exportaciones y la deuda con los holdouts hacen prever que el riesgo de un evento devaluatorio está latente.
El bono dollar-linked lanzado por el Gobierno fue por US$ 1.000 millones a 2016 –es decir que lo pagará el próximo Gobierno- y representa la primera emisión soberana de un título atado a la divisa estadounidense.
Con ese instrumento el titular del Banco Central pretende que las compañías del sector vendan en el mercado los bonos en dólares que hoy tienen en cartera y no se vayan al ‘dólar liqui’.