El Bank of America (BofA) duda que el fracaso en llegar a un acuerdo con los holdouts ante el mediador Daniel Pollack haga disparar los seguros contra default (CDS) que los buitres contrataron para asegurarse ganancias extras. Así lo expresaron desde la entidad en un informe en el que explicaron que es necesario diferenciar “una falla en el pago y una falla en el cobro”.
Según reportó la agencia Bloomberg, un informe escrito por Jane Brauer, estratega financiera del banco, indicó que para el BofA la “Argentina continuará argumentando que pagó en su totalidad y a tiempo, incluso cuando sabían que el agente fiduciario iba a retener esos fondos”.
Al mismo tiempo, el BofA consideró que si los tenedores de bonos impagos eventualmente piden la aceleración de pagos “probablemente sea responsabilidad del Bank of New York Mellon determinar si hubo un default por una falla en el cumplimiento del contrato con los bonistas, y que podrían acudir a la Corte Suprema para pedir una definición”.
Los fondos buitres compraron este tipo de seguros contra default que le permitiría, por ejemplo, al fondo NML de Paul Singer, cobrar unos u$s200 millones extras. Pero al mismo tiempo NML forma parte de la ISDA (International Swaps and Derivatives Association), que es la que determina si se ha producido un evento de crédito negativo. Esta asociación, creada en el año 1985, está integrada por más de ochocientas entidades financieras de todo el mundo. El mercado de seguros contra default casi no tiene regulación y además presenta la particularidad de que quienes sean compradores de estos seguros no necesariamente sean propietarios de los bonos que se busca proteger. Además, se trata de un mercado relativamente nuevo, ya que desde 1998 las nuevas reglamentaciones del ISDA los convirtieron en una herramienta de utilización más simple.
Actualmente, según la economista Luciana Sosa, el mercado de seguros contra default tiene como principales actores intervinientes a grandes fondos de inversión, compañías de seguro y bancos del planeta. Estos últimos acaparan un 88 por ciento.
El informe del BofA continuó: “Mientras los contratos de bonos específicamente hablan de una falla en el pago como un evento de default, los documentos también indican que es necesario un recibo de pago. Por lo tanto, habría un conflicto entre los conceptos de ‘falla en el pago’ y ‘recibo de pago’”, concluyó. Y luego hizo referencia a la actuación del ISDA. “Una falla en el pago probablemente sea el evento que dispare las CDS. La concreción de un ‘evento de crédito’, su fecha y el momento en que se desencadenen sus consecuencias serán determinados por el ISDA”, afirmó Brauer.
Por último, el Bank of America opinó que la decisión sobre si el default activará o no los seguros contra default será tomada en las próximas tres o cuatro semanas, escribió Brauer.
Por Mariano Boettner/diariobae.com