En un arranque de violencia que por ahora no tiene explicación, un hombre de 47 años asesinó a puñaladas a su mujer de 44 y a su pequeña hija, de tan sólo 9 años. Los gritos y el desesperado pedido de auxilio de las víctimas se escucharon desde los departamentos vecinos, cuyos ocupantes llamaron a la policía tras advertir que algo grave estaba ocurriendo. Al entrar en el PH, los agentes encontraron los cuerpos de la nena y su madre, y detuvieron al marido, que trabaja de albañil y plomero.
El doble crimen ocurrió a las 22.05 del sábado, en un PH ubicado en Los Incas al 4.300, en Villa Urquiza. El hombre presentaba, al momento de ser arrestado, varios cortes en los brazos. Fue trasladado en una ambulancia del SAME hasta el Hospital Pirovano. Allí los médicos constataron que los cortes eran superficiales, y los investigadores creen que se los hizo poco antes de que los agentes derribaran la puerta del PH, para simular un intento de suicidio. De hecho, cuando entraron a la vivienda, el hombre yacía en el suelo, desmayado. Luego se supo que fue una puesta en escena, ya que tras asesinar a su mujer y a su hija, se vio acorralado.
La nena tenía 9 puñaladas y otras tantas la madre. En un primer momento se dijo que una de las víctimas presentaba una herida de bala. Pero esto fue desmentido poco después por los vecinos, quienes aseguraron no haber escuchado en ningún momento explosiones de disparos.
Los investigadores sostienen que los cortes que tiene el detenido, a pesar de que en toda la vivienda había rastros de sangre como si hubiese tenido lugar una pelea, fueron producidos por el mismo homicida. Se descartó que fueran producto de una lucha con sus víctimas.
Lo misterioso es que el hombre no tiene antecedentes penales ni psicológicos. Las habría matado por un problema pasional o familiar del momento.
Fuente: La Razón