Erviti y Orti: gozá

La mecha se prendió en el Four Seasons porteño. En ese hotel, Carlos Abdo y sus compañeros de bancada oficialista se enteraron, durante la noche del martes, que Pablo Barrientos se convertiría en jugador de Estudiantes.

Pero lejos de transformarse en pesadilla, el sueño trunco devino en esperanzadora ilusión. “El presidente quedó mal por lo que pasó con el Pitu, ahora va a meter una bomba”, le dijo a Olé alguien que merodeó esas horas de debate. Pero el oyente se quedó corto: no sólo fue uno el sacudón que pegó San Lorenzo, fue una yunta. Como primera medida, “uno de los volantes” por los que aceleraron las negociaciones, según el decir de Abdo en sus últimas apariciones mediáticas, es nada menos que Néstor Ortigoza, capitán y máxima figura de Argentinos. Pero la frutilla del postre llegó ayer por la tarde, cuando un comunicado oficial informó que “el Club Atlético Banfield recibió oficialmente una oferta por parte de San Lorenzo para adquirir los derechos federativos y económicos de Walter Erviti a cambio de tres millones de dólares”. Sí, explotó.

El dato era certero: Abdo no toleró que ante igualdad de oferta, Barrientos y Catania se inclinaran por ver al Pitu jugando la Copa Libertadores y no defendiendo la camiseta que lo abrigó desde Pitufito. La reunión del martes por la noche finalizó con un fuerte empujón por Ortigoza, aprovechando que el contrato del volante con Argentinos finaliza en junio: Boedo está dispuesto a poner 2.300.000 dólares más la ficha de Fabián Bordagaray, atacante del gusto de Pedro Troglio. El panorama era tan claro que, hace unos días, Luis Segura, presidente de Argentinos, había dicho (en Pasión Paternal) que “aunque Ortigoza tuviera contrato por 50 años deberíamos venderlo si en esa operación él hace una diferencia”. ¿Qué dice Orti? En Fox, tiró: “Uno labura para ir a un equipo grande, pero en Argentinos disfruto, no estoy desesperado por irme”. En el CASLA no se apuran, bajo la idea “vamos haciendo una cosa por vez”.

Ayer por la tarde, entonces, lo primero fue lo primero: para no penar como con Barrientos, el propio Abdo se comunicó con Carlos Portell, su par en el Sur. Y no sólo se habló de millones: el nombre de Bordagaray sigue en la carpeta de Sebastián Méndez y ahora se sumó el de Sebastián Balsas. ¿Y las ofertas de Boca? “Excepto por el fax de la entidad azulgrana, no hubo otro pedido formal de ninguna institución”, cerró Banfield, inclinando la cancha hacia Boedo… También en Fox se percibió ese aroma. Abdo blanqueó: “Hicimos una oferta concreta, es un jugador emblemático”. Y, cara a cara con él, Juan Carlos Crespi, vice de Boca, le devolvió: “Llévenselo, por ese dinero, Portell te lo tiene que acercar”.

Fuente: Olé