Con un presupuesto acotado, los refuerzos que pretendía empiezan a alejarse y, sin más opciones, ahora le apunta a jugadores de menor renombre. Conocelos
Oscar Ustari, Leandro Somoza, Walter Erviti y Darío Cvitanich fueron los nombres que más sonaron en Boca cuando empezó a hablarse de refuerzos para la próxima temporada. Sin embargo, el escaso presupuesto que destinará el club en este rubro –4 millones de dólares, contra los 10 que gastó a mitad de año– le da un severo golpe de realidad.
Tanto, que ninguno de los mencionados está hoy cerca de bajarse en la Ribera. El tema del arquero se complicó porque está ligado al Getafe por tres años más, y con sueldo europeo. Los españoles no aflojaron ni cuando los dirigentes «xeneizes» le ofrecieron a préstamo a Christian Lucchetti.
Así las cosas, resurgió la posibilidad de traer a Martín Silva, el arquero de Defensor Sporting que se dio a conocer por sus buenas actuaciones en el fútbol uruguayo y también por el piedrazo que recibió en la cancha de Independiente durante un partido de la Copa Sudamericana.
Por Somoza, el que más cerca estuvo de firmar, depende del Villarreal, dueño de parte de los derechos económicos. El mediocampista quedará libre en junio y también jugará su parte: en Vélez gana tanto como Palermo en Boca, que no está dispuesto a pagar un sueldo tan alto, consigna el diario Clarín.
Dos nombres suenan como alternativa: Juan Mercier y Néstor Ortigoza, los cerebros del Argentinos campeón del Clausura; y el paraguayo Víctor Cáceres, que tiene 25 años y juega en Libertad. Pablo Guiñazú y Mario Bolatti, casi descartados.
Erviti reconoció ayer que ve «muy difícil» su arribo al equipo que ahora dirige Julio César Falcioni. Banfield es la mayor traba: lo cotizó en 4 millones de dólares, una cifra excesiva para el mercado local y equivalente al presupuesto de Boca para refuerzos.
Por último, Cvitanich es otro anhelo de Falcioni que queda atado a un tercero: el Pachuca mexicano, último club donde se desempeñó el ex Banfield y que tiene opción de compra (Ajax es dueño de su pase). El delantero no quiere volver a México, así que depende de si los dirigentes aceptan cederlo a préstamo. Recién ahí sonreiría el nuevo DT.
Fuente: Infobae