La fortaleza de Belgrano

Belgrano
Triunfazo. El Pirata le ganó 2-1 a Atlético de Rafaela. Con tranquilidad, sacrificio e inteligencia certificó una manera de jugar que lo consolida.
La verdad última está dentro de uno. Ni afuera, en el Kempes ni en Rafaela. El centro de Belgrano es Belgrano. Cuando el equipo de Ricardo Zielinski vuelve a su eje tiene todas las fuerzas posibles para superar la adversidad. Ayer, en la Perla del Oeste, lustró sus armas legítimas para construir un triunfazo 2-1 en condición de visitante.

Cuando Belgrano vuelve a ser Belgrano te erosiona con paciencia. Otra vez arrancó dormido (como contra Lanús, Boca y Gimnasia) con un gol a los 2 minutos de la Crema que pareció desorientarlo. Pero una vez más (no es cuestión de que se haga costumbre) el equipo mostró personalidad para revertir la desventaja.

Pero el esfuerzo había arrancado antes de comenzado el partido. Cuando el viernes al mediodía el DT Ricardo Zielinski tenía un equipo en la cabeza y todo le cambió por las lesiones de Juan Quiroga y Esteban González. Sin embargo, lejos de caer en el caos, el Ruso probó variantes y sorprendió con una línea de tres que había dado resultados para cazar al Lobo platense y llegar al empate la semana pasada en aquel 2-2.

Esa frialdad característica del Ruso que trasmite a los suyos. Esa fortaleza para no perder la paciencia. Una claridad mental traducida adentro del campo para no ser comido por la desesperación. Con el 0-1 abajo se multiplicaron los esfuerzos y el empate –no es casualidad– llegó por una pelota aérea que tanto trabaja el Ruso.

Después de quedar pardas salió el carácter belgraniano que distingue a este equipo desde que volvió a Primera. Ya sin pelotazos para que se la arreglen los de arriba se juntaron al medio para generar circuitos de juego y fabricar varias situaciones. Es que Belgrano tiene quizá una de las virtudes más difíciles: conocerse hacia adentro para explotar hacia afuera.

Ni antes ni después, todo llega cuando tiene que llegar. Y mientras en las redes sociales enloquecían por un Belgrano dormilón, su DT ya tenía la lectura del partido en la cabeza. Entonces surgió la entereza para escaparle al abismo. Cuando las críticas (emperradas en caerle al Ruso) comenzaban a llover en el ambiente, fueron el funcionamiento primero, y el resultado después, la respuesta tácita de un entrenador que ha mejorado a Belgrano.

Podría enunciarse que el Pirata es de los equipos más goleadores (lleva 10). Agregar que junto a Tigre son los únicos invictos que quedan en el Torneo Final o que su arranque está entre los más interesantes desde su regreso a la elite del fútbol argento. Pero aún si los números quedaran a un lado, permanece la certeza de estar frente a un equipo con reacción, que trabaja para mantener la calma y juega bien a la pelota porque le da pelota a su yo más honesto. No fuerza nada que no tenga dentro de sí para jugar.

Voces de identidad. Esa sinceridad lo describe como un rival tedioso para los demás. Esa capacidad que tiene Belgrano de ser Belgrano le potencia las posibilidades. Desde allí construye –con inteligencia y esfuerzo pleno– su condición de equipo bravo, áspero, interesante, jodido.

“Terminamos redondeando un gran partido. El resultado fue justo y no lo pudimos cerrar en las últimas jugadas. Se sufrió porque en este fútbol si no lo liquidás antes, después se complica”, diría Guillermo Farré. Pero en su análisis primó la cualidad sobresaliente de un equipo comprometido: “No lo buscamos a los ponchazos. Fuimos inteligentes y siempre manteniendo la calma. Eso nos llevó al empate y después a tener momentos de buen juego”.

En esa misma línea habló Lucas Aveldaño, quien volvió a ser aquel seguro defensor. “Tenemos la fuerza para recuperarnos sin perder la tranquilidad. No está bueno arrancar siempre abajo, pero sabemos cómo revertirlo”, expresó.

La verdad de Belgrano está dentro suyo y apoyado en sus intérpretes encuentra la fortaleza. Y esa virtud la alcanza lejos del nerviosismo y los ponchazos, que más temprano que tarde se pierden en la nada. Esa es ahora su misión: ser constante con su fortaleza.

Sin perder

Van ocho. Ese número lleva la B sin perder con cinco victorias y tres empates. La última derrota: vs. San Lorenzo 4-2 en el Inicial.

Zielinski

Primera vez. Que le anotan goles en cinco partidos consecutivos. Lo máximo eran cuatro en el Clausura 2012. Dato: @mauricoccolo

Difícil

Arranque. Belgrano empezó perdiendo los cinco partidos del Final pero no perdió ninguno. Ganó dos y empató tres.

Puro

Gol. Por 2ª vez, la B llega a 10 goles en cinco fechas en un torneo de 1ª. Antes en el Nacional del ‘72. Dato: @gfarías_Mundo D.

Goleador

Total. Con los dos tantos de ayer, Belgrano con 38 pepas es, junto a Lanús, el elenco más goleador de la temporada.
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