Prohíbe que los motoqueros circulen con acompañante en el microcentro porteño y les exige usar un chaleco identificatorio, pero el ibarrismo logró meter una cláusula que pone a prueba la nueva ley. La bronca de la oposición por la ausencia de legisladores de Proyecto Sur en una votación clave y los insultos de un motoquero que dispararon una pelea entre Zago y Tito Nenna y el desmayo de una legisladora.
El PRO y la oposición miran hacia atrás y aún no saben quién ganó y quién hizo el mayor papelón en la sesión que terminó esta madrugada con la sanción de la ley contra motochorros.
El macrismo se impuso y logró sacar la norma que prohíbe que los motoqueros circulen con acompañante en el microcentro porteño y, gracias al apoyo de los diputados de Francisco de Narváez, ahora también les exige usar un chaleco identificatorio. Sin embargo, el bloque Diálogo por Buenos Aires, liderados por Eduardo Epszteyn, consiguió introducir una cláusula que pone a prueba lo aprobado ayer y sólo le da vigencia por seis meses. Después de los 180 días, deberán volver a la pelea.
Luego de 11 horas de tenso debate, se aprobó con 46 votos positivos la iniciativa que tuvo apenas cuatro legisladores en contra, Delia Bisutti, Raúl Fernández, Marcelo Parrilli y Julián D’Angelo.
La ley impide la circulación de dos personas en motocicletas en el área delimitada por Córdoba, Carlos Pellegrini, Rivadavia y Leandro N. Alem, los días hábiles entre las 10 y las 16. El Pro quería que un área más amplia y que la prohibición fuera, además, en 10 avenidas de la Ciudad.
La obligatoriedad del chaleco, artículo impulsado por el legislador Daniel Amoroso de Unión Federal que responde a De Narváez, sorprendió a la oposición, pero los dejó aún más boquiabiertos que fuera acompañado por los de los diputados de la Coalición Cívica Juan Pablo Arenaza -aunque tenía presentado un proyecto similar- y Adriana Montes, quien fue recientemente víctima un robo por motochorros.
Amenazas, empujones e insultos
Mientras los diputados de la oposición miraban atónitos cómo perdían esa votación, y el legislador macrista Martín Ocampo seguía delante explicando otra propuesta de su bloque, un motoquero a quien algunos identificaron como el hijo del diputado kirchnerista, Francisco “Tito” Nenna, lo insultaba y amenazaba: “No vas a poder caminar más por la calle”.
Enojado, Ocampo denunció las amenazas y sin mediar palabra, Nenna cruzó el pasillo que separa una bancada de la otra y se abalanzó sobre el legislador del PRO. Rápido de reflejos, Oscar Zago se rectó de su banca y sacó al kirchnerista a los empujones.
El personal de seguridad del Parlamento logró calmar los ánimos y que los diputados llegaran a las trompadas, pero el nivel de violencia que se vivió en la Legislatura fue tal que la Diana Martínez Barrios, del PRO, se desmayó.
Bronca con Proyecto Sur
Es que en el arco opositor no sólo estaban indignados con el PRO, Amoroso y los diputados de la Coalición, sino también con Proyecto Sur.
En una votación tan ajustada, la ausencia dos de sus diputados -Rafael Gentili y Laura García Tuñon- los había sentenciado.
Según pudo conocer La Política Online, Gentili se ausentó por el fallecimiento de su suegra y Tuñón, por un problema de salud.
Para Fabio Basteiro, conductor de la bancada de Proyecto Sur, no había excusa que valiese: “Sabían que teníamos los votos justos, era una sesión especial, qué cosa tenían que hacer más que venir a votar”, repetía a los gritos e intercalando insultos Basteiro, mientras iba y venía acelerado por los pasillos de calle Perú.
“Por ejemplo, si vos tenés una urgencia, un amigo te quiere llevar en moto y no tenés chaleco, pasás a ser una motochorra potencial”, explicó el vocero de un legislador opositor para graficar el alcance de la norma no sin antes, al igual que Basteiro, repudiar el faltazo de Tuñón y Gentili.
El proyecto había ingresado a la Legislatura hace cuatro meses, y recién consiguió dictamen en la comisión de Seguridad la semana pasada. Entrada la madrugada, las contiendas seguían en algunos bares de la zona del microcentro y Basteiro todavía no lograba mitigar la indignación para con sus legisladores.
Fuente: Lapoliticaonline