Andrea Estévez: “Con mi elongación de bailarina, ¡inventé poses para el Kamasutra!”


Carmen Barbieri la eligió para Bravísima, y Marcelo Tinelli la quiere en el Bailando del año próximo. ¡¿Qué tendrá la morocha?!. Por lo pronto, muchas condiciones: llegó a ser bailarina del Teatro Colón. También belleza. Y sin embargo, está sola desde hace dos años. ¡Lo que te perdiste, Recondo!.
Están quienes no se contentan con la montaña rusa, y se tiran al vacío desde una plataforma de cien metros de altura, confiando en la soga atada a sus pies. Son personas audaces, intrépidas, aventureras. El mundo del espectáculo también cuenta con ellas: Andrea Estévez (30) es una. Porque estando tan tranquila en la comedia Passion, con Darío Lopilato y Germán Krauss, y en Alguien que me quiera, la novela de Andrea del Boca y Luisana Lopilato, ¿qué necesidad tenía de firmar con Bravísima? ¡¿Y dar su palabra para sumarse al Bailando 2011?! La revista de Carmen Barbieri y el programa de Marcelo Tinelli son dos grandes oportunidades en su carrera, por supuesto. Pero allí abundan las peleas, los escándalos, las discusiones. ¡Hay que animarse! No es para cualquiera…

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“En el elenco estamos todos muy cuidados –aclara la morocha–. Cada uno ensaya sus cuadros en un horario diferente y en un lugar reservado del teatro Liceo, para que todos tengamos figuras especiales, sin que se repitan. Y no existan problemas al estilo: ‘Yo quiero esto, y esto otro’. Cada vedette tiene un destaque y puede lucirse”.

–Carmen logra que todas se destaquen, ¡pero los líos aparecen igual! ¿Hizo alguna advertencia?
–Sí. En una charla que el elenco tuvo con la producción, nos dijeron: “¡Chicos, trabajemos! Este año, la revista se tiene que destacar por el talento. No queremos los problemas de la temporada pasada”.

–Hablamos de amor: ¿cuál es tu situación sentimental?
–Solita no estoy, pero sigo sin compromisos, ni de pareja, ni de fidelidad… Ya viví muchos años de novia. Este es el momento para estar sola, y darle importancia a mi carrera.

–Pero el cuerpo también pide…
–¡Por supuesto! Como el alma, que reclama una caricia, un mimo, dormir cucharita. Pero bueno, hace dos años que estoy sola…

–Gastón Recondo anunció que está en pareja, y dijo: “Hoy no puedo darle una oportunidad a Andrea”. ¿No fue poco cortés?
–(Ríe) Después de las veces que me ha invitado a salir, sonó raro, ¿no? Con Gastón quedamos como amigos. Nunca pasó nada con él, no se dio porque me parece que es un hombre para ponerse en pareja, de forma estable. Además, pese a que siempre habló bien de mí, es bastante cerrado en algunos aspectos. Y más con mi laburo.

–¿Muchos hombres les escapan a las mujeres con tanta exposición?
–¡Sí! Les da miedo. ¡Yo tenía más levante antes, cuando era promotora! Ahora, cambió el encare. Es por Facebook; y me escriben: “Hola, ¿qué tal? Soy fulano, dueño de la empresa tal, tengo dos autos…” ¡¿Y a mí qué me importa?! Con eso no me compran.

–Si ofrecen eso, será porque en el medio varias dirán que sí…
–¡Claro! Es cuando pensás: “Si el sueldo es igual al mío, ¿cómo hacen para tener ese auto o esa casa?” Yo vivo pagando cuentas de todo. ¡Ojo! No me quejo, y a ellas no las juzgo.

–Fuiste bailarina clásica del Teatro Colón. ¿Era una disciplina?
–Sí… Pero me acostumbré. Imaginate, a los cuatro años te pegaban con un palito en una barra, para que hagas bien los pasos. Además, me perdí muchas cosas. Por eso, tengo una regresión en algunas aspectos: en mi forma de ser y en muchas decisiones que tomo, soy una nena. Por ejemplo, mi habitación está decorada de rosa.

–Una buena: dicen que las bailarinas son las que mejor hacen el amor.
–(Ríe) Mirá, por la elongación de las piernas, puedo jugar con posiciones a las que no llega ni la imaginación… ¡Podría agregar un capítulo al Kamasutra: las posturas del ballet! Siempre me las elogiaron. Sí, en el sexo, soy muy divertida.
Fuente: paparazzirevista