Timerman admite falta de avances en el memorando con Irán por AMIA

El canciller Héctor Timerman reconoció la falta de avances con Irán en la investigación por al atentado a la AMIA y admitió que la república islámica no parece dispuesta a trabajar más intensamente sobre el memorando firmado, aunque destacó la importancia del acuerdo.

En una entrevista publicada hoy por Página 12, Timerman fue consultado sobre los avances del memorando y reconoció que «es verdad» que Irán no parece muy dispuesto a movilizar la investigación.

Sin embargo, luego explicó: «Pero empecemos diciendo algo muy importante: el memorando es un paso adelante. Es como si alguien tiene una deuda conmigo: no es lo mismo si yo tengo algo firmado, un pagaré, que si no tengo nada firmado. El memorando es un paso adelante. El tiempo es algo difícil de evaluar cuando se habla en términos de negociaciones internacionales».

«Los acuerdos internacionales suelen tardar años y a veces ni siquiera se cumplen. No por eso hay que dejar de negociar, de hablar. La causa AMIA lleva veinte años; el memorando, uno. Nadie puede acusar al memorando de haber atrasado la causa», agregó.

Sobre las objeciones que recibió el acuerdo, Timerman afirmó que «nada en el memorando obliga a la Justicia a actuar de una determinada manera». «El Poder Ejecutivo, desde que asumió Cristina Fernández de Kirchner y antes Néstor Kirchner, siempre colaboró con el avance de la causa. Hay un fiscal especial que tiene varias decenas de funcionarios trabajando para él y dedicación exclusiva al caso AMIA. Jamás hemos interferido en su trabajo», sostuvo.

Asimismo, consideró que «hay mucho interés en politizar la causa, como una herramienta para atacar al Gobierno». «Los dirigentes de la comunidad judía tienen que tener la sabiduría para impedir que usen la causa AMIA como una herramienta política para los fines propios de algunos políticos. Nadie puede decir que el memorando hizo atrasar la causa. Quien lo dice, está faltando a la verdad», lanzó.

En cuanto a cómo sigue la investigación, el canciller afirmó que el Gobierno «trabaja para que en una fecha, esperemos que pronto, el juez pueda ir a Teherán a interrogar a los imputados». «Luego el juez decidirá, será una decisión de él. Pero lo están usando políticamente y yo espero que eso no prospere», agregó.

«Trabajamos para que sea lo más rápido posible. Ya Estados Unidos, Alemania y los países más poderosos del mundo acaban de firmar un acuerdo con Irán. Es un acuerdo muy beneficioso para la humanidad. Hoy leí que Turquía está por firmar un acuerdo: el canciller turco está en Teherán. ¡Tardaron diez años en lograr el acuerdo con Irán sobre armas nucleares! Ahora bien, no veo a nadie racional de la comunidad judía norteamericana diciendo «¡no pueden negociar con negadores del Holocausto!». Por supuesto, están los extremistas, pero toda persona racional se da cuenta de que es bueno para la humanidad, para la paz. ¡Diez años tardaron, hasta que alguien le encontró la llave y lo solucionó! Se dio la oportunidad y se concretó. En Irán hay muchos que critican el acuerdo firmado con Estados Unidos y las demás potencias, pero son justamente los que no quieren que haya paz en el mundo. Me pregunto si los que critican el memorando quieren que haya justicia. Acá, por ejemplo, está pendiente el juicio contra los que desviaron y retrasaron la investigación del atentado, entre ellos el ex presidente de la DAIA Rubén Beraja. Yo insisto con el siguiente concepto: es mejor dialogar, encontrar algún camino a problema judicial que el Poder Ejecutivo no puede resolver, pero puede colaborar con la Justicia para que lo resuelva. De última, la responsabilidad de resolver el caso AMIA es del Poder Judicial, son ellos los que deben determinar quiénes son los culpables y establecer el castigo. Pero nadie le ha llevado a la Presidenta ni a mí una propuesta para hacer avanzar una causa que lleva 20 años», concluyó.

Por otro lado, el canciller calificó como «un hecho histórico» a la segunda reunión de la Celac desarrollada en Cuba, y destacó que «todos los líderes estuvieron de acuerdo» con temas propuestos por la Argentina, como «la deuda, los especuladores, los movimientos bruscos de enormes fondos que perjudican a todos nuestros países».

Timerman resaltó que «hace 20 años, no había reuniones de todos los presidentes de América del Sur. Ahora, al Mercosur le sumamos la Unasur y la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (Celac)».

«Todos le dieron importancia al diálogo y a la unión de 32 países latinoamericanos», sostuvo y reconoció a Cuba porque «ha sido siempre un impulsor de la unidad de los países centroamericanos, el Caribe, con el resto de América latina».

«Las naciones del Caribe están en un lugar estratégico», ponderó Timerman y expresó que «nunca estuvieron ligadas plenamente a América latina, sino que miraron mucho hacia el norte».

El ministro indicó que «todos tenemos que recordar que hasta hace unos pocos años ni siquiera había reuniones de los presidentes de América del Sur. Lo interesante es ver de dónde venimos».

«Acá siempre se jugó a las divisiones entre los países latinoamericanos. Nuestro relacionamiento era con Europa. Otros países se relacionaban principalmente con Estados Unidos, pero nunca con otros países de la región. Todo era radial, todo pasaba por la relación de cada país con el centro desarrollado, con distintas metrópolis», sostuvo.

En el mismo sentido, Timerman se refirió al comercio exterior y aseguró que «tenemos que trabajar en nuevos mercados y dejar de pensar que los únicos compradores que tenemos son los europeos o los norteamericanos. Empecemos a pensar en mercados en los que nunca estuvimos y que casi no existían antes».

El canciller enumeró además las prioridades consensuadas por los países de la Celac, entre las que mencionó «la necesidad del desarrollo, la idea de reducir la inequidad social, la necesidad de que nuestros países dejen de ser productores de materia prima y nos insertemos en el mercado con productos que tengan valor agregado» y «la integración económica». «La clave, crear fuentes de trabajo», dijo Timerman.

«Es magnífico que los líderes de los 32 países y sus cancilleres hayan estado, como ocurrió, durante cuatro horas a puertas cerradas buscando caminos para hacer que América latina y el Caribe sean una región con más peso», aseveró a modo de conclusión sobre la cumbre de Celac. Consultado por la relación de nuestro país con Brasil, el canciller la calificó de «muy buena, excelente. Tenemos mucho diálogo» y afirmó que «con nuestro principal socio comercial y político no hay una situación de conflicto de ninguna manera».

Respecto de Uruguay, Timerman manifestó que «también la relación es buena, de diálogo», y aunque admitió que «tenemos temas por resolver y los vamos a ir resolviendo», fue categórico al señalar que «muchas de las cuestiones que tenemos con el Uruguay son más mediáticas que reales».

 

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