El polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, reconocido en gran parte por su patoterismo y agresividad, deja hoy su cargo. En su lugar asume Augusto Costa, un hombre cercano al nuevo ministro de Economía, Axel Kicillof, y un hombre al que apuntan en Cancillería, como parte de las «autoridades que estarían involucradas directamente» en prácticas como acoso laboral, reducción salarial, maltrato laboral y adoctrinamiento… Una prueba más que este cambio de figuritas, no es un cambio de rumbo.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Guillermo Moreno, uno de los funcionarios más controvertidos del Gobierno de Cristina Fernández, se despide hoy. Deja de manera oficial su cargo en la secretaría de Comercio Interior y será reemplazado por Augusto Costa, hombre cercano al flamante ministro de Economía, Axel Kicillof.
El destino del ex secretario de Comercio está lejos de Balcarce 50. Luego de que la Justicia rechazara un pedido de la oposición para que se prohibiera su salida del país, Moreno asumirá como agregado económico de la Embajada argentina en Roma.
El funcionario más resistido de la década kirchnerista renunció a su cargo en medio de la batería de cambios que implementó la primera mandataria en su gabinete, luego de la dura derrota que sufrió el kirchnerismo en las elecciones legislativas de octubre pasado.
Moreno se depidió el viernes pasado durante un acto en la secretaría de Comercio. «Hay momentos en que hay que estar en el frente y hay momentos en que hay que estar en la retaguardia, pero está claro que no vamos a renunciar a la lucha», señaló Moreno, en el encuentro organizado por militantes kirchneristas.
Enseguida, agregó: «Desde hoy vuelvo a ser un militante de la Capital Federal». Además, elogió a su sucesor, Augusto Costa. «Es ordenado, como corresponde a dos compañeros que comparten la misma causa», apuntó.
El ex secretario de Relaciones Económicas Internacionales en la Cancillería asumirá hoy en el cargo que deja Moreno. En el equipo del flamante ministro de Economía describen a Costa, economista recibido en la UBA y con una maestría en la London School of Economics, como alguien «tranquilo, pero tajante».
Durante su paso por el Palacio de Hacienda -como subsecretario de Coordinación Económica y Mejora de la Competitividad-, previo a pasar a Cancillería para reemplazar a Cecilia Nahón, Costa, que en diciembre cumplirá 39 años, adquirió cierto roce con los empresarios, aunque básicamente es un académico.
El economista es director en representación del Estado en las empresas Ferroexpreso Pampeano SA, Aluar SA, Metrovías SA y Nuevo Central Argentino SA.
Ahora, una ola de denuncias lo salpican por acoso laboral y maltrato en su antiguo cargo en Cancillería.
Según un artículo publicado hoy por el diario ‘La Nación’, «la denominan «Kancillería nacional y popular» en un fondo de pantalla emblemático que distribuyeron entre empleados del Palacio San Martín. Detestan a los profesionales de carrera, a los que denominan despectivamente «los diplos». Y aquellos administrativos que no están con «la causa» quedan completamente segregados.
En todos los casos, las herramientas para amedrentar e imponer ideas que usan desde hace tiempo los jóvenes de La Cámpora y de otras agrupaciones kirchneristas en Cancillería son reiterativas: hay prácticas de acoso laboral, reducción de salarios, charlas de adoctrinamiento político, manejos económicos poco transparentes en la convocatoria a las empresas para las ferias internacionales y una constante persecución ideológica».
Según el matutino, en el ámbito administrativo de Cancillería, el gremio de Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) lleva contabilizadas más de 20 denuncias verbales de maltrato y acoso laboral, que alcanzan a unos 60 trabajadores. El sindicato elevó sus quejas a las autoridades, pero todavía no tuvo respuestas.
Desde el sector de la carrera diplomática se estima que, sobre un total de 104 directores, 63 fueron desplazados para que sus cargos quedaran en manos de los jóvenes K. La reducción salarial se da con el recorte de horas extras o con la eliminación de las «unidades retributivas» (plus salarial).
«El canciller Héctor Timerman no comanda estos grupos, pero aparentemente los deja hacer. El timón verdadero está en manos del ministro de Economía, Axel Kicillof, y de los camporistas allegados al diputado nacional Eduardo «Wado» de Pedro», publica el matutino, que agrega: «El resultado de este clima que se vive en Cancillería es el aumento de empleados con problemas económicos y psíquicos, una cultura generalizada del temor y la paranoia como política de Estado».
En estas prácticas estarían involucradas de manera directa las siguientes autoridades: el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Augusto Costa; el subsecretario de Negociaciones Económicas Internacionales, Carlos Bianco, que desde ahora ocupará el lugar de Costa; el jefe de Gabinete de la Subsecretaría de Desarrollo de Inversiones y Promoción Comercial, Leonardo Constantino; la embajadora en USA, Cecilia Nahón; el coordinador de Ferias y Misiones Comerciales, Martín Littieri, y el director de la Fundación ExportAr, Javier Dufourquet, entre otros funcionarios.
El artículo es resultado, según cuenta ‘La Nación’ de 2 meses de investigación, asegura que cuenta con documentación escrita y el testimonio reservado de 15 empleados administrativos y diplomáticos que sufrieron en persona maltratos de las autoridades.
Puntualmente, detalla los siguientes casos:
– Acoso laboral: en el gremio de UPCN se recibieron denuncias reiteradas de empleados del área económica de Cancillería a los que compulsivamente se los obligó a dejar sus funciones para ir a alguna dirección inexistente o fueron «deportados» a un programa de comercio internacional denominado Pdcex, que funciona en una oficina del Palacio San Martín. Allí hacen trabajos totalmente ajenos a los que venían desempeñando o sólo se les ofrece una silla y una computadora sin trabajo asignado. En los casos de los diplomáticos de carrera desplazados de sus cargos, éstos son invitados a jubilarse antes de tiempo, se los envía al exterior para puestos menores, o del área comercial pasan al área política a cargo del vicecanciller Eduardo Zuain. En todos los casos, quienes ocupan los cargos que quedan vacantes son los jóvenes camporistas o de la agrupación TNT (Tontos pero No Tantos), que lidera Kicillof.
– Reducción salarial: En la mayoría de los casos de los empleados administrativos que fueron desplazados por «no comulgar con la causa K», según coincidieron siete de los consultados por La Nación, se les redujo el salario de diferentes maneras. Dejaron de cobrar por horas extras, se les quitó las «unidades retributivas», que es un incentivo por buen desempeño, o no se los envía en misiones puntuales al exterior, con lo cual no pueden aumentar sus ingresos con gastos extraordinarios. «Por opinar diferente al Gobierno me dejaron sin el ingreso de unidades retributivas y esto complicó mucho mi economía familiar», comentó una de las empleadas damnificadas. En algunos casos, esa suma puede implicar un 20% menos del salario. El gremio UPCN trasladó estas quejas a Costa, Costantino y Bianco. Dejó planteado que se trata de la «pérdida de un derecho adquirido». Pero hasta ahora no hubo soluciones. Consultado por LA NACION, Costantino desechó la idea de que la eliminación de las unidades retributivas sean derechos adquiridos. «Son premios que se pueden dar o no en función al trabajo, pero no es un derecho», dijo este funcionario que es de carrera diplomática pero está alineado a Bianco y a Costa. A su vez, Costantino negó ser responsable por todas las denuncias que hay en Cancillería. «No tomo decisiones políticas porque mi trabajo es sólo administrativo», dijo. Costa y Bianco, al igual que Timerman y el resto de los nombrados, no respondieron a las consultas de La Nación.
– Maltrato laboral. Los casos de maltrato a empleados que no suscriben a la «Kancillería» son reiterados. Entre los administrativos que elevaron sus denuncias en UPCN hay dos embarazadas, una de ellas con problemas psíquicos que han afectado el curso de su gestación, según lo indicó en un certificado médico. La Dirección de Salud de Cancillería conoce estos casos. En la embajada argentina en Washington, a cargo de Nahón, también hubo quejas por maltrato.
– Adoctrinamiento. Costa o Bianco envían mails a los empleados para convocarlos a charlas o marchas del kirchnerismo. Por ejemplo, llamaron al acto por la democratización de la Justicia en Tribunales o a charlas sobre «economía y política global». Por temor a eventuales represalias muchos empleados concurren callados a las convocatorias.