El gobierno dispuso elevar el corte de las naftas y el gasoil con combustibles agroderivados para contrarrestar las trabas arancelarias de la Unión Europea. Kicillof admitió que se importará menos combustible pero se resignará soja de exportación.
El ministro de Planificación, Julio De Vido, el titular de Economía, Axel Kicillof y su par de Agricultura, Carlos Casamiquela, anunciaron en el Palacio de Hacienda el aumento del corte de las naftas y el gasoil con biocombustibles del 8 al 10 por ciento en forma escalonada desde enero de 2014 para contrarrestar las trabas arancelarias de la Unión Europea.
Las petroleras deberán aumentar el corte del 8 al 10 por ciento en forma escalonada: 9 desde el 1 de enero y 10 desde el 1 de febrero próximos.
Asimismo, se elevó a 10 por ciento el corte del gasoil que consumen las centrales termoeléctricas instaladas en la República Argentina.
«Somos los primeros exportadores mundiales», destacó Kicillof al destacar la política de promoción que generó la instalación de 35 plantas de producción de biocombustibles.
«Estas medidas sustituyen importaciones de gasoil, pero dejamos de exportar aceite. Por eso hay que mirar ambos indicadores», afirmó Kicillof.
Señaló que trabaja junto con la Cancillería para que «no se nos aplique un tratamiento injusto» por parte de la Unión Europea en el comercio de biocombustibles.
Destacó Kicillof que el biodiesel argentino es «un producto de calidad y con excelentes precios» que fue víctima de un «ataque proteccionista» de la Unión Europea.
El ministro estimó que estas medidas significarán un ahorro de unos 50 millones de dólares para la Argentina (según precios actuales).
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