Los subsidios a la energía crecieron 73,4% en un año

EnarsaLa sangría de divisas que ocasionan el déficit energético y la decisión política de mantener las tarifas de la luz y el gas casi congeladas durante la última década parece no tener techo. Durante los ocho primeros meses del año, los subsidios a la energía treparon un 73,4% en comparación con el mismo período del año anterior, de acuerdo con un informe elaborado por la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) sobre la base de datos del Ministerio de Economía. En otros términos: hasta agosto, se fueron con ese destino 53.233 millones de pesos, $ 22.535 millones más que en el mismo período del año pasado.

Como ocurre desde hace años, la importación de energía marcó a fuego las cuentas públicas en lo que va del año. Por caso, Cammesa, la compañía administradora del mercado eléctrico y una de las mayores responsables de pagar las compras de gasoil y fueloil al exterior (se utilizan en centrales de generación en reemplazo del gas, que escasea), gastó $ 25.449 millones hasta el octavo mes del año, un 76% más que en el mismo período del año pasado. De cerca la sigue Enarsa, la compañía estatal de energía, que también compra combustibles fuera del país. Hasta agosto, sus gastos crecieron casi 77%, $ 8025 millones más que los $ 10.450 millones del año pasado a esta altura del calendario.

«Cabe destacar que entre las transferencias a Cammesa y Enarsa se distribuye el 85% de los subsidios a la energía, lo cual, sumado al fuerte incremento que registraron en ocho meses, explica el notable impulso observado por los subsidios energéticos en su conjunto», sostuvo ASAP.

Otras empresas públicas no vinculadas con la energía también mostraron un incremento en las transferencias que reciben del Estado. El Ferrocarril General Belgrano, por caso, obtuvo 2064 millones, un 68% más que hasta agosto del año pasado, mientras que AySA recibió $ 745 millones más.

Yacimientos Carboníferos de Río Turbio, a cargo de la explotación de la mina santacruceña del mismo nombre, obtuvo un 95% más que el año pasado ($ 1369,5 millones). Mientras que Aerolíneas Argentinas, habitual receptora de críticas por su voraz uso de las transferencias públicas, achicó casi 12% el volumen de transferencias del Estado. De todas maneras, recibió $ 2280,2 en ocho meses.

El Gobierno intentó moderar el gasto en subsidios económicos este año, pero lo logró parcialmente. Durante el primer semestre había alcanzado una expansión del 32%, pero se expandió en los últimos dos meses. En total, en el período enero-agosto, la masa de subsidios creció un 50,2%, hasta los $ 78.773 millones, muy por encima del crecimiento de 21% que registró el año pasado.

En conjunto, ASAP sostiene que «la ejecución presupuestaria de la administración nacional correspondiente al mes de agosto mostró un nivel de gastos devengados superior al de los ingresos percibidos, lo cual derivó en un resultado financiero negativo del orden de los $ 2300 millones. De esta manera, el resultado financiero obtenido en los primeros ocho meses del año acumula un déficit de $ 10.853 millones, que contrasta con el superávit financiero de $ 6740 millones obtenido un año atrás».

Al menos en los ocho primeros meses del año, la ejecución del gasto está en línea con el porcentaje teórico que debería tener (63,9% de las autorizaciones vigentes). Sin embargo, hay fuertes disparidades entre jurisdicciones. Para ASAP, eso anticipa futuras reasignaciones presupuestarias, algo que el Gobierno puede hacer a través de la Jefatura de Gabinete, a cargo de Juan Manuel Abal Medina.

Hasta el 31 de agosto las ampliaciones en las autorizaciones para gastos alcanzaron los $ 44.907 millones, un 7,1% respecto del presupuesto inicial. Cabe señalar que en agosto se aprobaron ampliaciones por $ 24.390 millones destinadas principalmente a afrontar gastos en concepto de remuneraciones, subsidios económicos y obras públicas, entre otros gastos..

Fuente: La Nación