El hombre tiene más de 50 años, ojos claros y anda con un diario debajo del brazo. Hace inteligencia en locales donde ve potenciales víctimas. Al rato vuelve bañado, perfumado y con un arma. Hubo tres víctimas.
La imagen del identikit de un presunto violador serial se repite en las vidrieras de los locales comerciales del barrio porteño de Villa Urquiza.
Tez blanca, 1,70 de estatura y pelo cano corto gris peinado hacia un costado son las características que mantienen alerta a los vecinos de ese barrio.
Según ellos, el hombre actúa siempre con la misma modalidad: entra a los locales con potenciales víctimas, pregunta precios y hasta charla con las empleadas. Tras asegurarse que la víctima se encuentra sola, regresa bañado, perfumado y con un arma, obliga a las jóvenes a ir hacia los fondos de los locales y las viola.
En junio pasado, en un local comercial situado sobre la avenida Triunvirato ingresó y conversó amablemente con la única empleada presente.
Era el mediodía de un día de semana. El hombre realizó varias consultas e inclusive habló largamente de su familia, según informa el diario La Nación.
Luego se retiró, volvió a los 20 minutos armado y abusó de la joven en la parte de atrás del comercio, relató a ese diario la tía de la víctima.
No fue el único caso. Un hombre con idénticas características atacó el jueves de la semana pasada a una mujer en otro comercio, situado a sólo unos 40 metros del anterior. Con el mismo modus operandi . A plena luz del día entró en el comercio, se aseguró de que la empleada se encontrara sola, se cercioró de que no haya demasiado movimiento en la cuadra y luego atacó. Desde entonces, el comercio está cerrado.
Pero vecinos del barrio señalan que hubo al menos un caso más, aunque la la víctima habría decidido no hacer la denuncia por cuestiones personales
Fuente: Online-911