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BURLÁNDOSE DE LA SOCIEDAD, la PRESIDENTAinauguró el nuevo COMEDOR de la Casa de Gobierno en donde se come por valores demasiado alejados de la realidad. Hablan de “PERVERSIÓN” K
Si algunos argentinos aún pensaban que el insólito menú de seis pesos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) era demasiado oneroso, ya existe una alternativa todavía más económica en la Casa Rosada. Pasaron apenas unas horas de la inauguración del nuevo comedor de la Casa de Gobierno, en donde la propia presidenta Cristina Fernández almorzó junto a sus fieles laderos por un precio de otro planeta: el irreal menú para los empleados del lugar cuesta apenas unos tres pesos, nada más alejado de la realidad con la que deben lidiar miles de familias en el país.
Pero el chiste no termina allí, ya que el almuerzo incluye entrada, plato principal, postre, pan y bebida gaseosa. Todo por los mismos tres módicos pesos, un abono que ni siquiera se ve en otras dependencias K, como es el caso del comedor de la secretaria de Comercio Interior (aquí el menú oscila entre los 20 y 39 pesos) o en el Ministerio de Economía (los precios llegan a los $ 60 como mínimo, sin bebida incluida).
Así, mientras el Gobierno se divierte de puertas para adentro con un menú totalmente fuera de lo común, las economías familiares sienten el impacto de cada viaje al supermercado y las billeteras, en la actualidad, se convirtieron en un verdadero barril sin fondo.
“En primer lugar, se reinauguró un comedor que ya funcionaba, eso no es algo nuevo. Y siempre fue barato para los empleados de Casa Rosada. Pero en el marco inflacionario en el que vive la Argentina -y con el congelamiento de precios como única herramienta para luchar contra la inflación-, parece perverso de parte del Gobierno estar mostrándole a todo el país que sólo 100 comensales pueden comer por tres pesos”, dijo a Hoy el presidente de la Unión de Consumidores de la Argentina (UCA), Fernando Blanco Muiño.
Para Blanco Muiño, “sería bueno que si en la Casa Rosada la gente puede comer por tres pesos, el mismo sistema se aplique en zonas carenciadas donde la necesidad es muy fuerte. Poner comedores similares, con el mismo costo y la misma calidad de comida, en el Gran Buenos Aires, el Gran Córdoba, el Gran Rosario, Tartagal, la provincia de Salta o Tucumán, en donde los chicos se mueren de desnutrición”.
Y añadió: “Lo que hay que tener en cuenta es que esos tres pesos tienen un fuerte subsidio del presupuesto de la Casa Rosada, como un beneficio a los empleados. Pero nos parece que los empleados de la Casa Rosada, por su sueldo, no necesitan de ese subsidio y que, en todo caso, habría que buscar políticas de esas características para sectores carenciados”.
En la misma sintonía, el titular de Consumidores Libres, Héctor Polino, aseguró a nuestro diario que “la Casa Rosada tiene partidas como para poder donarle la comida a los empleados. Es una forma encubierta de donación que tiene una clara actitud demagógica”.
Siguen las críticas contra el congelamiento de precios
En diálogo con Hoy, Fernando Blanco Muiño (foto) indicó que “si uno toma como referencia los 500 productos que integran el congelamiento del propio Gobierno, no hay manera de hacer un menú así”.
“Con esos productos congelados, si es que existiesen en el mercado en cuanto a su disponibilidad, no hay manera de armar un menú con tres pesos, porque en el listado de 500 productos, a modo indicativo, el agua de 500 centímetros cúbicos cuesta 4,75. O sea que ya ni siquiera alcanza para el agua”, ironizó el titular de UCA.
En tanto, según Héctor Polino, hoy “no hay nada que hoy cueste tres pesos. Es un pago simbólico que hacen los empleados frente a una donación que está haciendo el Gobierno con el dinero de todos los argentinos”.
Preocupación en Diputados por el “almuerzo K”
Los asombrosos precios del comedor de la Casa Rosada ya generan preocupación en otros ámbitos. En este sentido, el concesionario del comedor de la Cámara de Diputados, Diego Arimayn, explicó que “si me hacen vender a tres pesos me muero”.
“Cuando arrancamos el menú estaba a 14 pesos”, apuntó Arimayn, quien además dejó en claro que los precios ahora están un 271% por encima de aquella cifra, ya que “comer acá sale entre 30 y 38 pesos”.
Actualmente, el menú en el comedor de la Cámara de Diputados incluye un vaso de gaseosa o una botella de agua, plato principal -carne, pastas, pollo, costillitas de cerdo, guiso de lentejas- pan y postre. Pero en los últimos tiempos, tal como remarcó el concesionario, la inflación los llevó a subir “dos pesos, un diez por ciento”.
Aseguran que la inflación continúa impactando en la rentabilidad ganadera
El diputado bonaerense Jorge Srodek expresó que la rentabilidad que presenta el sector ganadero se ve seriamente afectada por la inmovilidad que presentan los precios de la hacienda durante los últimos “tres años”, “la intervención del gobierno nacional” y la inflación.
“El tema de la carne deja al descubierto los enormes errores del secretario (de Comercio Interior, Guillermo) Moreno, a lo que se suma el precio de la leche entre los más alto del mundo y la falta de trigo”.
Según el legislador provincial, los que “siempre” se “perjudican” con las fluctuaciones que experimentan las góndolas de los supermercados “son los ciudadanos”.
Explicó además que “los precios de la hacienda en pie se mantienen en los mismos valores que hace tres años por las intervenciones del Gobierno, lo que dificulta la rentabilidad de la actividad por la constante suba en los costos de producción. Por el contrario, el precio de la carne en el mostrador no deja de subir”, dijo.
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