La noticia conmocionó a los cordobeses. Un joven de 22 años fue detenido por orden de un fiscal cordobés, quien lo acusa de haber golpeado gravemente a su novia, provocándole un aborto .
El hecho, caratulado como lesiones graves por el fiscal Alejandro Moyano, cambiaría de calificación en las próximas horas: Franco Juncos Igarzábal sería imputado de los delitos de tentativa de homicidio y aborto intencional.
Juncos Igarzábal es un viejo conocido de la Justicia cordobesa por sus antecedentes violentos . El 8 de enero de 2005, junto a otros amigos, golpeó a Marcos Spedale, un chico de 13 años, hasta matarlo .
Por ese crimen fueron acusados Ramiro Pelliza, de 21 años y con conocimientos en artes marciales; Federico Carranza, de 19 años, y otros cinco adolescentes que entonces eran menores de edad. Uno de ellos era Juncos Igarzábal.
En octubre de 2006, la Justicia cordobesa condenó a Pelliza a 15 años de prisión y absolvió (en voto dividido) a Carranza. Y en febrero de ese año, la jueza Susana Guastavino condenó a seis años de prisión condicional a Juncos Igarzábal y dos cómplices, quienes también fueron declarados culpables.
Meses después del asesinato de Spedale, estos tres jóvenes fueron alojados en un instituto de menores y recuperaron su libertad tres años después.
Todos los condenados, salvo Juncos Igarzábal, pertenecen a familias acomodadas de la zona norte de esta Capital, principalmente de los barrios Villa Belgrano, Argüello y el coqueto Cerro de las Rosas. El joven ahora detenido, en tanto, es hijo de una empleada doméstica y trabaja como remisero.
El pasado sábado 20 de noviembre, Juncos Igarzábal había pasado a buscar a su ex pareja, María Cecilia Vera (39), por su casa de barrio Suárez, en la zona sur de Córdoba.
Cuando iban por Mateo Molina al 500, la chica discutió con el joven y se bajó del remís.
Los vecinos de la cuadra declararon ante la Policía y el fiscal Moyano que “escuchamos gritos fuertes en la calle y un grito. Cuando salimos, vimos a la chica tirada y al tipo que quería pisarla con el auto ”.
Según establecieron los investigadores, Igarzábal y la mujer habían estado en pareja unos meses y se habían separado, pese a que ella estaba embarazada. Pero el muchacho quería reiniciar la relación a la fuerza.
Ante la negativa de la joven, esa mañana de sábado Igarzábal se bajó del vehículo y le pegó un botellazo en la cabeza . “Y cuando la chica se desvaneció le dio patadas. Nosotros alcanzamos a salvarla cuando la quiso atropellar”, relataron los vecinos.
El jueves de la semana pasada, Juncos Igarzábal fue detenido en pleno centro, a media cuadra de la Municipalidad de Córdoba y del viejo edificio de Tribunales I. Estaba por la zona buscando un abogado defensor.
Fuente: Clarín