El mediocampista se entrenó ayer con normalidad, sin rastros del desgarro, y entraría por Carlos Sánchez o Manuel Lanzini, en el único cambio que Ramón presentaría para el Superclásico.
Un desgarro encendió la alarma en River. Pieza clave del equipo de Ramón Díaz, Leonardo Ponzio se sometió a un proceso médico personalizado para recuperarse cuanto antes. Algunas visitas al odontólogo rindieron sus frutos, dado que las lesiones musculares podían ser generadas por una infección en los dientes. Y dieciséis días después de la lesión ante Arsenal, Ponzio se entrenó con normalidad y tendría ganado un lugar para visitar a Boca. El experimentado volante se movió a la par de sus compañeros. En la práctica de ayer, Ponzio fue exigido con algunos ejercicios con pelota en espacios reducidos. Y no hubo rastros del desgarro sufrido en el aductor izquierdo. Así, Ramón podría contar con el capitán para el esperado duelo del domingo a las 16.30.
Sólo quedan algunas dudas sobre el equipo que el entrenador pondrá en La Bombonera. Con la vuelta de Ponzio casi confirmada, falta saber quién le cederá su lugar. Si sale Carlos Sánchez, River mantendrá el esquema con enganche. En cambio, si sale Manuel Lanzini, la táctica se modificará a un 4-4-2.
Esta mañana, la primera práctica de fútbol de la semana arrojará indicios sobre el once titular elegido por Ramón. Queda otra incógnita: quiénes estarán en la delantera. Si bien todo hace pensar que seguirá la dupla Iturbe-Funes Mori, hay alguna chance de que Rodrigo Mora regrese a la titularidad, en lugar del ex Cerro Porteño. Ramón, viejo zorro, sabe que Boca es víctima habitual del uruguayo. “Los partidos que más me gustan son con Boca”, avisó en el verano el uruguayo, que lleva cuatro goles en tres Superclásicos.
Fuente: LA Razón