Justo en el Día del Animal se conoce una noticia triste como esta. En la ciudad de Deán Funes, ubicada a 120 kilómetros de la Córdoba Capital, aparecieron muertos por envenenamiento más de 100 perros y varios gatos, pájaros y gallinas.
«Encontramos muchos cebos por todos lados», aseguró Germán Facchín, secretario de Gobierno municipal. A su vez, aclaró que el método utilizado para intoxicar a los animales era con carnadas, que parecían albóndigas, que contenían gran cantidad de veneno, tan fuerte que las moscas morían en el acto al hacer contacto con los restos de los perros fallecidos.
«Hay perros, gatos, pájaros y gallinas, estamos muy preocupados por el tema. Acabamos de decretar la emergencia sanitaria», continuó Facchín e informó que por tal motivo se suspendieron las clases y se recomendó a los 21 mil habitantes de la ciudad que no saquen a sus mascotas de los hogares y que un operativo policial trabaja para evitar que las personas se reúnan en las plazas.
Las extremas medidas se deben a que aún no se conoce cuán potente es el tóxico utilizado ni cómo puede afectar a la ciudadanía. Las muestras encontradas están siendo analizadas en el laboratorio de toxicología de Córdoba.
Esta no es la primera vez que se produce un hecho así en Deán Funes: entre diciembre y enero pasado, murieron cientos de animales, entre ellos 200 perros, por un envenenamiento masivo. La policía local está investigando quién es el responsable de distribuir los cebos por casi toda la localidad.
Terra