Fusilaron a un africano en barrio Hipódromo: no le robaron nada

Fue en un monoambiente de 1 y 36. Murió en el acto. En el lugar quedaron casi 10 mil pesos, elementos de valor y más de 50 gramos de cocaína de máxima pureza. Investigan un ajuste

Tenía 37 años, era de la República de Togo, se había instalado en Argentina hace muy pocos meses y apenas hablaba el castellano. “Hablaba como hablan ellos”, dijeron a Trama Urbana los dueños del hospedaje donde vivía y lo mataron, ayer a la madrugada. Supuestamente era disc jockey, pero a los policías les llamó la atención haber encontrado en la escena casi 10 mil pesos repartidos en sobres, además de otros elementos de mucho valor que el homicida ni habría intentado llevarse. Por eso está prácticamente descartada la teoría del robo, cobrando fuerza la del ajuste de cuenta o venganza. Eso, por ahora, es todo.

El crimen se produjo alrededor de las 00.20 de ayer en un hospedaje de paredes azules ubicado en el 216 de la calle 1, entre 36 y 37. La lluvia se había decidido a caer fuerte. Y ya había terminado la pelea de Maravilla. Cuentan los vecinos que escucharon gritos, una puerta que se abría a la fuerza (como de una patada) y entre 2 y 4 tiros. Después, de vuelta, la lluvia.

Alguien llamó al 911 y al rato arribaron los patrulleros de la comisaría Segunda, cuyo personal convocó de inmediato al fiscal Fernando Cartasegna y éste a los detectives de la DDI La Plata.

Aquello era un crimen. La escena, un monoambiente que da a la calle 1, con una puerta de chapa que presentaba un impacto de bala debajo de la cerradura.

Tendido en el piso de la diminuta habitación, entre el televisor y la cama, al lado del baño y un anafe, yacía el cuerpo inerte de un hombre negro, rapado, con barba y bigote, sólo vestido con un short rojo y ojotas.

Un hilo de sangre corría por su ombligo. En el primer escalón de acceso al lugar los peritos encontraron una bala calibre 32 deformada y en la habitación, un desorden compatible con el de una pelea. ¿Buscaban algo? Si es así, no lo encontraron, o se lo llevaron, dejando mucho de valor. Quedaron en la vivienda tres celulares, una Notebook, dos monitores LCD conectados a un CPU, varios relojes, una filmadora, 3 pen drive y tres sobres que contenían 1800; 1050 y 5000 pesos cada uno, todos en billetes de 100. También se secuestraron 55,96 gramos de marihuana de máxima pureza, informaron fuentes policiales.

Entre las pertenencias de la víctima se halló una licencia de conducir que permitió identificarla como Dodji Adote Logossou, nacida en Togo y supuestamente Disc Jockey. Al menos a eso dijo dedicarse en el brevísimo diálogo que mantuvo con el dueño del hospedaje y en la casa tenía una tarjeta de servicios de DJ bajo el nombre Bigtime Records.

Pocas pistas, muchas dudas

El fiscal Fernando Cartaseg-na (foto) dispuso realizar urgentemente la autopsia en busca de elementos que ayuden a esclarecer el crimen. Se sabe que la víctima recibió al menos un impacto del calibre 32 en el abdomen, pero no está claro si sufrió otro tipo de lesiones. En la escena se levantaron algunos rastros de interés y se pidió la filmación de una cámara municipal cercana. Los testigos que dijeron haber escuchado los disparos y la patada en la puerta aseguran no haber visto al o los asesinos.

La misteriosa argentina que lo veía dos veces al mes

“No sabíamos nada de el. Lo vimos un par de veces”, dijeron ayer a Trama Urbana el dueño del departamento en el que vivía Dodji Adote Logossou, quienes prefirieron no identificarse ni salir en las fotos.

Además de no saber demasiado de las actividades de la víctima, los investigadores no han hallado testigos que puedan dar cuenta de sus relaciones. Sólo hubo alguien que mencionó que el muchacho “se veía con una argentina que lo visitaba una o dos veces al mes”, confió una fuente oficial.

Los pesquisas no descartan que el caso tenga que ver con la venta de droga, teniendo en cuenta lo que se halló en el monoambiente.

Fuente: Diario Hoy