Marcha y reclamo de docentes provinciales

Una multitud se movilizó desde el Congreso hasta la Casa de la Provincia, en repudio a la suba del 22,6%. Hoy, reunión clave.

Las distancias que separan a los docentes del Gobierno provincial son cada vez más lejanas. Luego de que anunciaran tres días de paro desde el 8 de abril, los maestros bonaerenses marcharon anoche con antorchas desde el Congreso hasta la Casa de la Provincia de Buenos Aires, en reclamo de la reapertura de la mesa paritaria que fue cerrada por decreto por el gobernador Daniel Scioli.

“Fuimos convocados a una mesa de negociación (por hoy) y allí volveremos a plantear la necesidad de retomar el diálogo por salarios. Depende de esa reunión y de la respuesta que obtengamos que el paro programado se efectúe o no”, dijo Roberto Baradel, titular del SUTEBA.

El sindicalista destacó que “si a Scioli no le alcanza la plata para pagarles a los maestros, que revise sus cuentas o le pida al Gobierno nacional”.

La protesta fue organizada por el Frente Gremial como parte de “las tres semanas de lucha” que incluyen clases públicas, caravanas, movilizaciones y un paro de 72 horas anunciado para el 8, 9 y 10 de abril próximo. Los sindicalistas aseguraron que las medidas de fuerza “se suspenderán” si son convocados a una negociación salarial, aunque el Gobierno bonaerense reiteró que la discusión por salarios está cerrada con un 22,6 por ciento en tres tramos.

Minutos antes de la multitudinaria marcha, el gobernador Daniel Scioli calificó de “salvaje” e “intimidatorio” los ocho paros que ya sumaron los docentes en lo que va del año. “Hago siempre el máximo esfuerzo dentro de las posibilidades de la Provincia. No les pido que vayan a dar clases como sea, pero son 14.000 millones de pesos la oferta a los docentes, es un esfuerzo fiscal para la Provincia”, indicó Scioli.

Luego de reconocer que existen motivaciones políticas detrás de la medida de fuerza, el gobernador bonaerense no ocultó su enojo por las “provocaciones” que recibe desde los sindicatos y la oposición.

Fuente: La Razòn