Se le dio vuelta la tabla…

El 23 de diciembre se van a cumplir dos años del título obtenido en el Apertura 08, tras aquel triangular final con San Lorenzo y Tigre. Parece que ocurrió hace mucho tiempo. ¿Será que los momentos buenos pasan rápido y los malos duran más? Hoy, la realidad es otra.

Ya se acerca Nochebuena, ya se acerca Navidad, pero no hay dedicatorias a los primos ni vuelta olímpica a la vista. Boca, en este Apertura, volvió a quedarse sin chances de ser campeón casi desde las primeras fechas. La misma situación vivió (sufrió) en los anteriores tres campeonatos. Como si después de aquel logro del equipo de Ischia, a Boca se le hubiese dado vuelta la taba. O la tabla. La cuestión es que el equipo tiene la chance, en estos tres partidos que quedan, de no terminar de la mitad de tabla de posiciones para abajo, por cuarto torneo consecutivo. Sería otro récord, pero negativo.

La década dorada 98/08, con la escalofriante cosecha de 18 títulos entre locales e internacionales, hoy genera nostalgia en los hinchas. No es para menos. Estos dos últimos años (09/10) fueron malos hasta en las competencias fuera del país. En ese lapso, Boca disputó la Copa Libertadores del año pasado, en la que quedó eliminado en los octavos de final, contra el modesto Defensor de Uruguay. Y la Sudamericana 09 en la que quedó afuera en primera ronda, ante Vélez. Estas últimas campañas, lógicamente, provocaron que Boca no se clasificara para la Copa del año próximo. Y genera la obligación de sumar puntos en el próximo Clausura para no tener que empezar a mirar la tabla de los promedios del descenso en la temporada 10/11.

En este torneo, Boca se sitúa en el puesto 12. En el Clausura 09 terminó 14°, con Ischia y un breve interinato de Alves. En el Apertura 09 finalizó 11° con Basile. En el Clausura 10 salió 16° con Alves más un interinato de Pompei. Ahora, a Tito y sus muchachos les quedan tres encuentros (Quilmes de local, Banfield de visitante y Gimnasia de local) para tratar de quedar de la mitad para arriba. Hoy, Boca está a sólo dos puntos de All Boys, que está noveno. O sea que la misión no es imposible. ¿En qué cambia terminar dos puestos más arriba o dos más abajo? Fundamentalmente en la cantidad de puntos que se puedan cosechar. “Hay que dejarle un buen colchón al técnico que venga”, contó Pompei apenas asumió. Los propios jugadores sienten que no es lo mismo. “Tenemos que sumar. Ojalá ganemos los partidos que quedan para terminar dando otra imagen”, deseó Pochi Chávez. El objetivo es ganar los 12 puntos, claro. Y de paso, no perder para no igualar las campañas de Ischia y de Alves, en las que Boca perdió nueve partidos en cada uno de esos campeonatos. Un dato sirve para entender un poco por qué estos dos años fueron tan malos en lo futbolístico: Boca, en su casa, ganó casi lo mismo (15 partidos) de los que perdió (12).

Fuente: Olé