Hay que decirlo: Chacarita se le plantó a Independiente. Fue más en lo futbolístico y, sobre todo, en lo que respecta a lo psicológico. Saber que de los últimos siete partidos perdiste cinco te genera presión, claro.
Pero a diferencia del equipo local, la visita no tuvo un recordatorio permanente retumbando en estéreo de parte de su gente. La mochila estaba, sí. Pero Zuccarelli hizo que las espaldas del plantel no sintieran su peso. Gracias a esa virtud, el DT logró traerse de Cuyo tres puntos que tranquilizan un poco los ánimos en San Martín y que los agitaron en Mendoza: La Lepra quedó en zona de Promoción y Roberto Trotta, a un paso del adiós (ver aparte).
Chaca tuvo un esquema (4-4-2) cuyo mediocampo fue equilibrado, con Bustamante soltándose para generar peligro y tres volantes de recuperación que articularon un funcionamiento aceitado. Arriba, la visita también tuvo a dos delanteros que aprovecharon los errores en el fondo leproso que le ayudaron a ponerse en ventaja con un remate cruzado de Santana desde afuera y otro de Villegas, que fue parecido pero dentro del área.
La antítesis de ese engranaje aceitado fue el local. Trotta tuvo que construir una defensa nueva por las ausencias de Menghi (suspendido) y Méndez; y debió improvisar una dupla con Aveska y Alloco. Pero hubo demasiadas imprecisiones, además de la falta de creación y el nulo peso ofensivo. Por eso no pudo siquiera descontar. Y, gracias a eso, después de siete juegos sin ganar, Chacarita se plantó ahí…
Fuente: Olé