El ministro Julio De Vido asume la conducción del Pacto Social

El ministro de Planificación fijó pautas y pidió a Moyano postergar la reunión que la CGT gestionaba con la UIA. Se determinó que cada sector deberá definir la lista de sus representantes y la agenda de temas a tratar.
Los gremios, el Gobierno y las empresas concretarán la semana próxima el primer encuentro tripartito para poner en marcha el denominado pacto social, según acordó el ministro de Planificación, Julio de Vido, quien fuera designado por Cristina para llevar adelante las negociaciones, con el jefe de la CGT, Hugo Moyano.

De Vido pidió al camionero preparar la agenda de temas y una lista de representantes que la central llevará a la mesa de diálogo, para cuya definición Moyano se reunirá con dirigentes de la cúpula cegetista. “Se trata de definir una serie de pautas que se buscarán consensuar en las negociaciones”, explicó un gremialista sobre el planteo formulado por De Vido, según informa hoy El Cronista.

En tanto, el ministro de Planificación podría repetir el mismo pedido al titular de la UIA, Héctor Méndez, con quien tiene previsto viajar a Loma La Lata en Neuquén para participar de un acto en el que se anunciarán medidas vinculadas al sector energético.

El propio Méndez insistió ayer en que la idea de la UIA es ir a los encuentros junto al resto de las cámaras empresarias que integran el denominado G6. Al respecto, sostuvo que el grupo empresario ampliado tiene que armar “una agenda para adelante con el tema pacto social. Creo que no tenemos que mandarnos como UIA, sino con el sentido de unidad”, enfatizó.

También adelantó que en el sector empresario se plantea una amplia agenda para llevar a las negociaciones que, además del remanido debate por un acuerdo de precios y salarios, tiene como eje central la preocupación por la conflictividad laboral.

“Los bloqueos, sobre todo”, apuntó el industrial y reiteró la buena recepción que generó entre los empresarios el reclamo formulado por la Presidenta en el sentido de que los argentinos “no podemos ser rehenes” de piquetes y protestas.
Fuente: El Cronista