Las palabras del exfuncionario desataron la furia de los familiares de las víctimas y Paolo Menghini calificó a Schiavi de «caradura».
El exsecretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, rompió el silencio luego de que la causa por la tragedia de Once, en la que está imputado, fuera elevada a juicio oral, y aseguró que «todos los mecanismo del Estado funcionaron». Las palabras del exfuncionario desataron la furia de los familiares de las víctimas y Paolo Menghini calificó a Schiavi de «caradura».
«Los frenos estaban operativos, incluso el freno de guarda. Los compresores estaban en funcionamiento», dijo el exresponsable del área de Transporte quien ocupó el cargo hasta que ocurrió la tragedia ferroviaria en febrero de 2012. En el sinistro fallecieron 51 personas. Además, sostuvo que «el paragolpes funcionó» y que «no llegó a Once con el sobrepeso que tenía en otras estaciones».
Schiavi apuntó contra la por entonces concesionaria de la línea Sarmiento, la empresa TBA, y contra el maquinista Marcos Córdoba.
Para el extitular de la Secretaría de Transporte, TBA «no era un buen concesionario, generaba muchas complicaciones y por eso fue muy multado y muy penado». Pero aclaró: «La manera que el Estado tiene para cuidar los bienes es firmando un contrato y aportando subsidios si la tarifa no alcanza». Al respecto, aseguró que en ninguno de los informes de la Auditoría General de la Nación (AGN), se planteó que había que rescindir el contrato. «Incluso cuestionaron que le pagamos con alguna demora al concesionario», señaló.
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