Dijo que el Gobierno se vería forzado a recurrir al cambio múltiple después de octubre
El ex ministro de Economía Roberto Lavagna advirtió ayer que «es muy posible» que, después de las elecciones legislativas de octubre, «se produzca un desdoblamiento» del tipo de cambio. Y sentenció que «el Gobierno no tiene bajo control la economía» porque cada vez «enfrenta problemas mayores».
El ex funcionario kirchnerista sostuvo, además, que desde hace algunos meses «el Gobierno vive desequilibrios muy fuertes».
Asimismo, afirmó que el kircherismo «no es progresista» y que lleva adelante un «populismo barato». El ex ministro advirtió que una posible nueva reelección de la presidenta Cristina Kirchner «no haría más que dividir una sociedad que ya está bastante dividida».
En cuanto al informe que emitieron anteayer los principales bancos de inversión de Nueva York, que advirtieron sobre un posible desdoblamiento del dólar en financiero, comercial y turístico, el ex ministro de Economía subrayó: «Es posible que después de las elecciones ocurra esto». En ese sentido, Lavagna enumeró los distintos problemas económicos que podrían desembocar en el desdoblamiento del dólar: «El Gobierno enfrenta desequilibrios con la situación fiscal, las reservas, las relaciones comerciales con el exterior, una inflación que se acelera y una muy escasa inversión».
El ex funcionario también subrayó que la brecha entre el dólar blue y el oficial, que llega al 59%, «agrava los desequilibrios y puede desembocar en el desdoblamiento» que, hasta ahora, el Gobierno desmiente y advirtió que esta situación provoca que, quienes necesitan dólares, traten de hacerse de ellos «por cualquier camino».
Los bancos de inversión advirtieron ayer que, después de las elecciones legislativas de octubre, el Gobierno deberá modificar la política cambiaria y generar un cambio múltiple, para bajar la presión sobre el tipo de cambio y las reservas.
El ex funcionario aseguró que el Gobierno les «pone parches» a los problemas económicos.
El economista también criticó que «es una mecánica habitual del Gobierno de presentar ciertas cosas desde una cobertura razonable y hasta progresista y terminar haciendo un uso totalmente contrario a lo que es la letra de lo que se aprueba»..
Fuente: LA NACION