Los inmuebles que se sumen a la tendencia para combatir el calentamiento global tendrán reducciones de hasta 20 por ciento en ese impuesto.
La Capital Federal, se sabe, creció en cantidad de obras de forma exponencial en las últimas décadas. Edificios y torres, abundan. Por eso, se hace imprescindible sumar “verde”. En ese contexto, el Gobierno porteño promulgó la ley que otorga beneficios impositivos a los edificios que instalen espacios verdes en sus terrazas. La idea de las autoridades porteñas es que este tipo de terrazas sean obligatorias en todas las nuevas construcciones que se hagan entierras de la Ciudad.
Según la norma que fue votada el año pasado por la Legislatura porteña, los consorcios podrán tener un descuento de hasta el 20 por ciento de la cuenta de ABL que tienen que pagar por sus espacios comunes. Esas rebajas, claro, serán de acuerdo a la cantidad de metros cuadrados de vegetación que se coloque.
Además, “en las obras nuevas que se realicen en el ámbito de la Ciudad, se aplicarán reducciones en el pago de los derechos de delineación y construcción a aquellos trámites que incluyan cubiertas vegetales”, dice la ley.
A fines del año pasado, la Legislatura aprobó la ley de Terrazas Verdes para combatir el calentamiento global. La norma, que modificó el Código de Edificación porteño, permite que los edificios incorporen especies vegetales en sus últimos pisos. La iniciativa del ex legislador fallecido, Gerardo Ingaramo, fue retomada por Fernando De Andreis: “Los techos verdes contribuyen a la reducción del calentamiento global y la contaminación sonora. Asimismo, mejoran la calidad del aire, del agua y ayudan a aumentar la producción de oxígeno”.
Fuente: La Razòn