El superhéroe desistió de su lucha contra el crimen por la crisis depresiva que sufre luego de padecer un intento de robo la semana pasada. «Tengo miedo de que nos vengan a matar», lanzó. Está con tratamiento psiquiátrico
El personaje que causó sensación la última semana parece haber llegado a su fin. Oscar Natalio Lafosse, el vecino de Lanús de 43 años que decidió salir a combatir el delito disfrazado de superhéroe, está pasando un mal momento. Víctima de la inseguridad, decidió abandonar su lucha después de haber protagonizado un tiroteo contra unos delincuentes en su vivienda. De carne y hueso, Menganno se deprimió tras el impactante suceso.
«El psiquiatra me medicó porque no puedo dormir. Tengo miedo de que nos vengan a matar», detalló en declaraciones al diario Muy el bonaerense.
A Lafosse le salió el tiro por la culata al decidir enfrentar a tiros a los asaltantes el miércoles pasado. Con el permiso vencido para portar armas, el hombre de 43 años quedó como único imputado en una causa por «tenencia ilegal de armas de guerra». A ello se le sumó el trascendido de una deuda que mantiene con ARBA; incluso, se puso en cuestión de que los delincuentes hayan disparado contra su persona en el confuso episodio delictivo. Toda esta situación quebró psíquicamente al bonaerense y lo llevó a encerrarse en su vivienda.
«Menganno está recuperándose de las heridas que tiene en su alma» aseguró Oscar al matutino. Vulnerable como cualquier otro, el hombre concurre a terapia para que lo asistan por su trauma y para que pueda volver a conciliar el sueño.
«Paso casi toda la noche despierto. La estoy pasando mal. Es terrible pensar que pueden volver, porque ahora saben a quién le quisieron robar», sentenció Menganno, preocupado.
El episodio sucedió el 22 de enero en la esquina de Sarmiento y Eva Perón cuando Lafosse circulaba con su pareja en su Citröen C3. Según publicó el propio superhéroe en una de sus tres cuentas de Facebook, más de 10 proyectiles impactaron sobre su rodado.
Fuente: Infobae