Parque Centenario: otro día de tensión por el enrejado

Feriantes y un grupo de vecinos realizaron ayer una Asamblea en la calle porque están en contra de que la Ciudad cierre de noche el espacio verde. La Policía Metropolitana estuvo en el lugar para que avancen las obras.

La situación en el Parque Centenario pareciera no ganar calma. Ayer, por segundo día consecutivo, se vivieron momentos de tensión entre la Policía Metropolitana y grupos de feriantes y vecinos que no están de acuerdo con enrejar el inmenso espacio verde diseñado en 1908 por Carlos Thays.

Por la tarde, decenas de personas se juntaron en avenida Díaz Vélez y Marechal para realizar una Asamblea y definir los pasos a seguir. No quieren que el parque quede cerrado de noche porque limita el aprovechamiento de un lugar público. Desde el Gobierno porteño aducen que es necesario por el vandalismo y porque los vecinos de la zona denuncian hechos de inseguridad de forma constante. También, dicen, servirá para reordenar las cinco ferias que en la actualidad conviven en el lugar: la de artesanos, libros, manualistas y otras dos que no son oficiales.

Los cruces más importantes se dieron el lunes por la noche, cuando, según trascendió, un grupo de personas intentó tirar abajo las chapas que los operarios de la Ciudad colocaron para empezar a realizar las obras de enrejamiento y otros trabajos, como mejoras y reposición de luminarias, juegos, pintura del mobiliario y colocación de posta aeróbica. Hubo 22 personas detenidas.

La vicejefa de Gobierno porteña, María Eugenia Vidal, culpó por los incidentes a “un grupo minoritario”. “La agresión provino de personas que ilegalmente ocupaban una parte del parque sin permiso”. En ese sentido, el ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli, apunto que las rejas “darán más tranquilidad a los vecinos, evitando que se repitan situaciones de intrusión y vandalismo”.

Varias agrupaciones del barrio cuestionan la intención de perimetrar el parque. De hecho, integrantes de la Asamblea de Parque Centenario llegaron a acampar en el lugar durante dos meses y hasta hicieron una huerta orgánica sobre Patricias Argentinas. También juntaron firmas para intentar torcer la decisión. Muchos piden que se realice una audiencia y que todas las partes sean convocadas.

Fuente: La Razòn