En un acto militar, Maduro leyó una nota del presidente dirigida a las fuerzas armadas, con la que rompió un silencio de 17 días desde que fue operado.
«Aquí hay una revolución militar en marcha y debe ser permanente, no puede detenerse». Hugo Chávez «reapareció» 17 días después de su operación. Y lo hizo por carta, sin fotografías ni imágenes televisivas, para lanzar un torbellino de órdenes a su ejército, algo que acostumbra a hacer para el Día de los Santos Inocentes como saludo de fin de año a la tropa.
La misiva fue leída durante un acto militar en la ciudad de Barcelona (Anzoátegui) por el vicepresidente Nicolás Maduro y llegó a las pocas horas de una nueva andanada de rumores sobre el empeoramiento de su salud. Allí Chávez insistió en que «en esta hora tan compleja y difícil me ha tocado batallar nuevamente por mi salud, para seguir consagrándome por entero a la felicidad de Venezuela».
Las palabras escritas de Chávez no arrojan ninguna pista sobre el resultado de la operación quirúrgica a la que fue sometido el 11 de diciembre, más allá del recurso místico-religioso que acompaña al cáncer que lo persigue desde hace un año y medio: «En la Cuba revolucionaria me siento pleno de fe en Cristo Redentor, en su misericordia infinita, pleno de fe en el amor de nuestro pueblo que me sana con sus oraciones y bendiciones».
La carta fue presentada como el «mensaje de salutación a los soldados y soldadas de la patria», lo que suponen las primeras palabras del presidente, más allá de los saludos enviados a través de distintos emisarios.
El texto mezcla la tradicional retórica chavista («combatientes que encarnan el espíritu libertario de la patria bolivariana y socialista, el pueblo en armas en posición de combate por la paz y el porvenir») con algunas incorporaciones de la revolución cubana, incluso con un estilo que en un par de párrafos asemeja a los apuntes de Fidel Castro: «Mostramos la mayor cantidad de luz que hoy por hoy puede mostrar un pueblo sobre la tierra».
Estas palabras son las mismas que empleó José Lezama Lima para retratar al pueblo cubano al principio de su rebelión. Con los años, el gran escritor cubano se fue apartando en silencio de la Revolución de Fidel Castro.
El tiempo transcurrido, más allá de los mínimos partes gubernamentales y de las informaciones del periodista Nelson Bocaranda, mide la gravedad de la salud del presidente. En las tres operaciones anteriores, el presidente necesitó menos días para reaparecer por televisión (y lo hizo con su propia voz). En la primera, realizada el 10 de junio de 2011, se contactó vía telefónica con TeleSur transcurridas 48 horas. «Ha sido una operación exitosa», afirmó en aquella ocasión.
Luego de la segunda intervención para extirparle «un tumor como una pelota de béisbol», llevada a cabo el 20 de junio del año pasado, Chávez se conectó en cadena de radio y televisión a los diez días para dar la noticia al país y al mundo.
En febrero de este año, en tanto, requirió aún menos para reaccionar públicamente durante la primera convalecencia: siete días.
En cambio, en esta ocasión transcurrieron 17 días, y la única comunicación más allá de los muros de la clínica Cimeq de La Habana, donde está internado, es la carta enviada ayer a las fuerzas armadas, lo que confirma la gravedad de la situación, como mantienen oncólogos locales. Pese a ello, Maduro, nuevo hombre fuerte de país, insiste en otro imposible político para un hombre que permaneció varios días en terapia intensiva: «Chávez no abandonó ni un segundo sus funciones».
Además, Maduro anunció que anoche mismo viajaría a Cuba para visitar a Chávez. El vicepresidente aprovechó ayer la jura de otro gobernador oficialista para proseguir su entrenamiento como líder populista. Repitió insultos a la oposición, denunció «una campaña de intrigas y rumores sobre Chávez», y atacó a Estados Unidos: «Vamos a enfrentar las agresiones del Imperio y [vamos a luchar] por la consolidación de la independencia».
La reaparición simbólica del mandatario se produce de forma simultánea al debate abierto sobre su toma de posesión. El oficialismo apuesta porque Chávez sea juramentado ante el Tribunal Superior de Justicia si no llega para hacerlo ante la Asamblea Nacional, el 10 de enero.
Al acabarse la legislatura ese día, sería el presidente de la Asamblea (el 5 de enero se votan nuevas autoridades, aunque todo indica que Diosdado Cabello permanecerá en su dirección) el encargado de administrar la «ausencia temporal» del presidente electo.
Una ausencia de 201 días
El diputado opositor venezolano Carlos Berrizbeitia calculó que, por su convalecencia, el presidente Hugo Chávez pasó este año en Cuba 106 días, mientras que durante otros 95 tuvo reposo en el país, lo que totaliza 201 días de ausencia (55% del año).
«Hizo 11 viajes a la isla y solicitó seis permisos a la Asamblea Nacional para ausentarse del país», detalló Berrizbeitia. Chávez, internado en La Habana, fue operado dos veces este año por la recurrencia del cáncer -detectado hace ya un año y medio-, a la vez que se sometió a un tratamiento de radioterapia.
Fuente: La Nación