Presentaron esta semana en España el primer caso mundial de un paciente que, a pesar de tener una doble alteración cromosómica que reduce la fertilidad, se convirtió en padre de una niña sana gracias a una pionera técnica de diagnóstico preimplantacional, llamada hibridación genómica comparada rápida (CGH).
La niña, que ya tiene un año de edad, se la reconoce como otra “bebé milagro” de la ciencia. Su padre, Miguel Angel García, sufre una doble translocación cromosómica, una anomalía que, aunque no afecta la salud de los que la tienen, sí puede conllevar problemas a su descendencia. En el caso de este padre, con esta patología sus opciones de tener un hijo sin la ayuda de métodos de diagnóstico preimplantacional (DGP) se reducían mucho, ya que tan sólo uno de cada diez de sus espermatozoides contiene la información genética correcta y es apto para generar un embarazo. Además, no había ningún caso registrado de un padre con doble translocación cromosómica que hubiera tenido un hijo sano con estas técnicas. Miguel Angel es el primer caso.
La nueva técnica es una mejora de la hibridación genómica comparada (CGH) actual, que sirve para analizar los cromosomas del embrión y detectar posibles anomalías genéticas. Tras dos intentos fallidos con esta nueva tecnología, “ya pensamos en tener otro”, afirmaba el orgulloso padre.
Fuente: Diario Hoy