Pioneros contra el VIH y hepatitis C

Los hospitales andaluces son expertos en la coinfección de estos dos virus, con grandes aportaciones a nivel mundial al diagnóstico y tratamiento de la doble infección y al tratamiento clásico del sidaLos hospitales de Andalucía son pioneros en el tratamiento de la coinfección del VIH con la hepatitis C. Llevan tratando pacientes andaluces coinfectados desde hace varios años además de a enfermos de otras comunidades gracias a grupos de investigación multihospitalarios como el Hepavir, pionero en el diagnóstico y tratamiento de esta doble infección. Otras autonomías como la Comunidad de Madrid o Cataluña, hasta mayo y junio de este año respectivamente, no comenzaron a tratar coinfectados por decisiones sobre todo económicas.

En los últimos 20 años, hasta un 60% de los pacientes infectados por el sida en Andalucía llegó a tener hepatitis C, porcentaje que se ha reducido hasta un 40% y con expectativas de que se reduzca más gracias a la aplicación de unos nuevos tratamientos mucho más agresivos, tal como informa el doctor Juan Antonio Pineda, de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Virgen de Valme en Sevilla.

La apuesta del Gobierno autonómico andaluz por la investigación en el campo del sida ha sido muy fuerte, especialmente en estos seis últimos años, en los que la economía a nivel global sufrió un fuerte varapalo. A datos de junio de 2011, España contaba con una cifra de 80.827 infectados por el virus del VIH, de los que 11.437 se encuentran en Andalucía, la tercera mayor cantidad de infectados, detrás de Madrid y Cataluña.

Andalucía tiene un grupo de investigación del VIH, el grupo multihospitalario Hepavir, pionero a nivel mundial en el diagnóstico y tratamiento de la coinfección del VIH con la hepatitis C. La investigación realizada es principalmente clínica, aunque algunos hospitales del Hepavir realizan investigación básica también. Las aportaciones realizadas han sido muy importantes en cuanto al manejo de los pacientes y al diagnóstico de la fibrosis hepática, además de aportaciones al tratamiento clásico del sida.

La coinfección se asocia directamente a drogadictos por vía parenteral. La mayoría de los pacientes lo adquirían a raíz del VIH, al compartir material con otros drogodependientes. De los enfermos de VIH, años atrás, el 80% había estado expuesto al virus de la hepatitis C. La doble infección llegó a convertirse a principios de la década de 2000 en la principal causa de muerte de los pacientes de sida en Andalucía.

La hepatitis evoluciona a una cirrosis, y la cirrosis sin trasplante hepático es mortal. Además, con el VIH a todos los enfermos les reaparece la hepatitis, que vuelve a convertirse rápidamente otra vez en cirrosis, por lo que en 4 o 5 años vuelven a estar en el mismo estado que antes del trasplante.

Se han conseguido pautas de tratamiento que consiguen erradicar casi el 70% de las hepatitis C en enfermos de sida.

El doctor Pineda también analizó lo que, a su juicio, fueron los tres puntos más importantes de la XIX Conferencia Internacional sobre el sida, celebrada en Washington entre el 22 y 27 de julio donde, posiblemente, se vieron los más claros pasos hacia el principio del fin del virus del VIH.

Se reanalizó el hasta ahora único caso de curación del sida, el conocido como paciente Berlín. Fue un paciente infectado por VIH, que tuvo una leucemia a consecuencia de la infección. Al realizarle un trasplante de médula ósea, el donante de donde provenía tenía la peculiaridad de representar a un 2% de la población inmune al virus del sida. El virus VIH normalmente ataca a las células, introduciéndose en ellas y ataca desde dentro. La particularidad de estas personas inmunes es que gracias a lo conocido como deleción Delta 32 se impide que el virus se adentre en la célula, por lo que el VIH no pudo atacar a los nuevos linfocitos creados tras el trasplante. Al paciente Berlín se le retiraron los retrovirales y el VIH no volvió a aparecer.

En la convención también se estudiaron otros infectados que recibían tratamiento retroviral junto con un fármaco llamado Vorinostat, usado para tratar a los pacientes con leucemia para mejorar su defensa inmune. Los médicos observaron en estos pacientes que los reservorios donde se esconde el VIH iban disminuyendo hasta niveles mínimos, y está pendiente retirarles el tratamiento retroviral para comprobar si los reservorios del VIH que previamente eran inalcanzables, ya sin el tratamiento se mantienen a niveles mínimos o si, incluso, llegan a desaparecer.

En Francia existe un grupo de pacientes conocido como la cohorte Visconti, que cuando fueron infectados por el VIH, se les comenzó a tratar en un momento muy temprano de la infección. Fueron capaces de detener con éxito la terapia sin el resurgir viral. El estudio confirma los beneficios de tratamiento del VIH en las etapas tempranas.

Los científicos también han reconocido casos excepcionales de personas infectadas con VIH que parecen haberse curado de manera natural de su infección.

Fuente: http://www.diariodesevilla.es/